Opinión

La idea de que Citigroup vendería Banamex

Crece la frecuencia con la que uno escucha en los altos círculos del poder político y económico que en Citigroup se baraja la posibilidad de deshacerse de la unidad mexicana de banca al menudeo; es decir, de vender Banamex.

Algunos elementos de información se dirigen en este sentido. El primero es que desde octubre se supo que Citi saldrá de varios países y pondrá a la venta activos importantes donde ya no le resulta estratégico permanecer. Anteayer, por ejemplo, trascendió que Citi anunciaría estos días la venta de su unidad en Japón al banco local Sumitomo Mitsui, en 333 millones de dólares. El monto es pequeño, pero el significado es mucho, porque llevaba más de cien años con operaciones ahí.

Quienes apuntan que Citi venderá Banamex refieren que el banco se desharía del problema reputacional que le causaron tanto el caso Oceanografía como el embarazoso episodio que el mismo banco puso en el ojo público en octubre pasado con un fraude pequeñín de 15 millones de dólares por una empresa de seguridad –lo que derivó en la salida de Javier Arrigunaga– . Asimismo, se insiste en que el banco ha reprobado las dos pasadas pruebas de estrés del Banco de la Reserva Federal, y que tiene alta presión para aprobar la próxima, en marzo. El propio CFO del banco dijo en noviembre que apenas ahora “por primera vez entendimos lo que la Fed quiere”.

Por otro lado, quienes dicen que Citi no venderá Banamex afirman que esta unidad es sumamente rentable para la corporación (el año pasado tuvo un resultado neto de 18 mil 500 millones de pesos), y que difícilmente desperdiciará la promisoria oportunidad de generar más utilidades desde aquí. También se insiste en que hace poco refrendó su apetito por México cuando Michael Corbat anunció una inversión por 200 mil millones de pesos para los siguientes cuatro años. Asimismo, se dice que hay empresarios mexicanos imprescindibles a los que ya debía de haberse acercado Citi para tentar el terreno para una posible venta, lo que al parecer no ha ocurrido.

Hay, pues, ambos argumentos. Lo que parece ser un hecho es la salida de Manuel Medina Mora de la corporación, como lo reveló The Wall Street Journal hace pocas semanas. A esto habría que sumar la no muy buena relación de Estados Unidos con México últimamente. Al parecer nuestros socios comerciales están muy molestos con el gobierno de Enrique Peña Nieto por la preferencia que mostró el presidente por los chinos cuando asignó la licitación del malogrado tren a Querétaro. ¿Ah, sí?, habrán dicho los estadounidenses… y empezaron los ajustes por otras vías. Habrá que ver si Citigroup/Banamex puede ser parte de ello.

El inicio de 2015 aclarará estos escenarios.

Twitter: @SOYCarlosMota