Opinión

La hora robada y otras fechas

 
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Templo Mayor.

Gil amaneció. Al abrir los ojos una potente luz lo deslumbró a la misma hora en que antes la penumbra reinaba en la ciudad (poetry). El horario de verano había tocado a su fin. Gilga ha retrasado su reloj una hora.

En este momento vive una hora antes, extraviado en el tiempo. Gamés propone esto de manera tempestuosa: “¡Basta! ¡Ni-una-hora-más! El gobierno de Peña se empeña (chiste malo) en robarle a la población sus horas, como si nos sobraran, si de por sí nos falta tiempo, y ahora una hora menos. Ese tiempo perdido se le entrega al gigante del norte, porque a Gilga no lo engañan: ¿a dónde se llevan la hora robada?

Señores, no se dejen engañar, ¡la venden al imperio del norte a precio de risa! Esta exacción imperdonable ocurre todos los años más menos en las mismas fechas. Dirán los neoliberales inmundos que también se nos regresa la hora durante el horario de verano. Anjá. A ver quién les cree. Esa hora es artificial, inservible. Duro y dale a tomarnos el pelo con la manga del muerto: se han ahorrado miles de millones de pesos.

Anjá. El gobierno de Peña actúa como si las horas no le pertenecieran a los mexicanos. Que se oiga claro y lejos: la mafia en el poder ha saqueado las horas, legítimo patrimonio del pueblo. Gil emite este comunicado: ¡Basta! ¡Ni-una-hora-más! ¿Cómo la ven?, sin albur.

Secretario sin fechas
Gamés lo leyó en su periódico El Universal: “En el 2021 se cumplirán 500 años de la caída de Tenochtitlán. En cualquier capital del mundo esto daría ocasión a conmemoraciones llevadas a cabo en todo lo alto: seminarios, simposios, exposiciones, publicaciones de libros. Esta ciudad se acerca a su medio milenio y en el gobierno de la ciudad no dan muestras de haberse enterado. Esto se debe a que el secretario de Cultura, Eduardo Vázquez ha recomendado ‘no casarse con una fecha’ porque, dice, ‘la historia no se construye con fechas sino con procesos históricos’”.

De ser cierto lo que informa El Universal en “Bajo Reserva”, el secretario Vázquez ha decidido darse contra las paredes y llevar al mismo muro al jefe de Gobierno. El secretario debe saber mucha historia de México pues afirma que no se sabe con certeza si la ciudad de México empezó en 1521 o años antes con la llegada de los aztecas a estas tierras de agua (¿cómo ven la imagen?). Año-dos-conejo-uno, gran aniversario de la ciudad, el día que la serpiente y el águila y todo aquello. ¿Alguien sabe cuando nació Vázquez? Con la pena, pero él no nació, el secretario es el resultado de un proceso histórico, quizá vino al mundo hace ciento ochenta años, no hay que casarse con las fechas.

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: el secretario debería explicarle su teoría, ¿o es hipótesis? a los franceses que celebraron en todo lo alto (sin albur) los 200 años de la Revolución Francesa, por ejemplo. ¿Importa la fecha de la Revolución de Octubre? Na, se trata de un proceso histórico, da igual si ocurrió en 1917, 1935 o 1968. ¿Y Lenin? Olvídenlo, observen los procesos históricos. Aigoeei. Los panistas no supieron estudiar y conmemorar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, en parte porque la ignorancia es una puerta de acero que todo lo aísla.

Gamés sabe que faltan cinco años para el medio siglo de la ciudad de México y convendría que el gobierno de Miguel Ángel Mancera pusiera la semilla de esa conmemoración.

Felicitación
Gilga felicita calurosamente al periódico La Jornada por la adquisición de su nuevo articulista: Murat. Gamés ignora si se trata de daddy or son, es decir si se trata del exgobernador de Oaxaca de 1998 a 2004 o de Alejandro, el hijo que persigue la candidatura del PRI a la gubernatura del estado. El artículo de marras (gran palabra) lleva un título que es dinamita pura: “Trump: no desdeñar amenaza fascista”.

Lean y oigan el principio de esta pieza en llamas del análisis político: “No sólo nuestro país, sino todas las democracias del mundo, cada cual con sus alcances y sus imperfecciones, debieran estar en alerta máxima, proactivas y no pasivas ante la amenaza a los valores universales de la civilidad (…)”.

Gil no sigue copiando porque copiaría todo el artículo, tremenda defensa de la democracia, ésa que en el caso de que sea el hijo, su papá Murat pateó como si fuera un balón de fut. Ah, el viejo PRI se encuentra con el nuevo PRI. Gamés sabe que los hijos no tienen por qué cargar con las culpas de los padres, pero carambas, los hijos no deberían pasarse de la raya: quiere tener el cargo que tuvo papá. En fon.

La máxima de Antonio Machado espetó dentro del ático de las frases célebres: “Todo lo que se ignora, se desprecia”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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