Opinión

La guerra por los spots

 
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ME. Arranca AMLO su campaña del 2018.

La primera gran batalla por el 2018 está por darse en las siguientes semanas o meses. El PRI tratará de convencer al PAN de operar una reforma al modelo de comunicación política para poner candados a los spots de radio y televisión que los partidos difundan durante los años previos a la campaña electoral federal de 2018.

El objetivo claro es impedir que AMLO siga tomando ventaja. Desde el registro de Morena, el candidato presidencial, perdón, el excandidato, ya apareció en alrededor de 1.2 millones de anuncios de radio y televisión, y se estima que pueda aparecer en otros dos millones antes de que comiencen formalmente las campañas de 2018.

El viernes, AMLO fue elegido ‘por aclamación’ presidente nacional de Morena. De manera que como su líder formal, justificará su imagen en los spots.

Para que prospere una modificación al modelo de comunicación política, el PRI requiere de los votos del PAN y éste dice que sí pero a cambio de la segunda vuelta de la elección presidencial. Así que la negociación no pinta fácil.

Aun si se lograra un acuerdo entre las dos fuerzas para cambiar ese modelo, AMLO ya plantea que se trataría de un “desafuero mediático”, y apoyaría su campaña nuevamente en la victimización, como lo hizo en 2006.

Sin embargo, al menos en el PRI, hay la convicción de que sería mejor eso a seguirle dando ventaja en términos de presencia pública.

Las más reciente encuesta de Consulta Mitovsky indica una intención de voto por Morena de 9.3 por ciento, y en los diferentes careos de alrededor de 16 por ciento por AMLO.

Pero si se sumaran las intenciones del voto de PRD, MC y Morena, más unos siete puntos adicionales de ‘efecto AMLO’, entonces la intención de voto sí podría estar cerca de 30 por ciento efectivo.

La clave para AMLO es crear una imagen de que es el único candidato viable de la izquierda para lograr reunir en torno a él una fuerza electoral que claramente lo convierta en el más probable ganador.

Si se dispersa la votación de la izquierda o si se atomiza la votación antisistema con diversos candidatos independientes, entonces el escenario para AMLO se vuelve mucho más difícil.

Por eso, es clave para él seguir construyendo su presencia a través de los spots. Es lo que está en el fondo de esta ‘guerra’.

Sorpresa positiva
Nos acostumbramos por mucho tiempo a que las sorpresas económicas que recibimos sean negativas. Por esa razón, resulta de destacarse la sorpresa positiva que tuvimos el viernes pasado.

El PIB del tercer trimestre creció 2.6 por ciento, cuando la estimación previa del Inegi era de 2.4 por ciento, misma cifra del consenso de analistas que calcula Bloomberg.

Incluso Banamex, el mismo viernes hizo una revisión al alza de su expectativa de crecimiento para 2015, que ahora ubicó en 2.5 por ciento, desde el 2.3 por ciento previo.

En la Encuesta de Expectativas que Banamex dio a conocer el mismo viernes, el consenso de expertos promedió un 2.4 por ciento en su expectativa de crecimiento para 2015, desde el 2.3 por ciento previo, y conservó su estimado de 2.7 por ciento para 2017.

La diferencia la hicieron dos sectores: el terciario, que creció en 3.2 por ciento en el trimestre y el agropecuario –aunque pesa menos en el total– 3.8 por ciento.

Twitter: @E_Q_

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