Opinión

La gran asignatura pendiente en México es el empleo

 
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SAT

La gran asignatura pendiente por parte de la economía mexicana es la creación cada año de los suficientes empleos formales y bien remunerados que se requieren de manera que se pueda abatir el gran rezago existente en esta materia.

De acuerdo con información recientemente publicada en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de INEGI, tenemos que al cuarto trimestre de 2015 había en México una población ocupada de 51.568 millones de personas, cifra 5.6% mayor a la observada en el cuarto trimestre de 2012, cuando ésta ascendió a 48.822 millones de personas. Esto significa que las personas trabajando en nuestro país aumentaron en 2.746 millones en los últimos tres años, lo que permitió abatir el número de personas desocupadas en 255 mil al haber pasado de 2.495 millones en el cuarto trimestre de 2012 a 2.240 millones en el mismo trimestre de 2015.

Lo preocupante es que en ese mismo periodo (de diciembre de 2012 a diciembre de 2015) el número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aumentó en apenas 1.821 millones de personas al haber pasado de 16.062 a 17.884 millones de trabajadores asegurados, lo que representa un incremento de 11.3 por ciento en el periodo. De esta manera, si la población ocupada aumentó en 2.746 millones y los asegurados crecieron en 1.821 millones, pues entonces sin duda las personas trabajando en la informalidad debieron haber aumentado.

De acuerdo con la ENOE de INEGI, en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al mismo trimestre de 2015 la población ocupada en el sector informal aumentó de 13.577 millones a 14.312 millones, lo que significa un incremento de 735 mil personas, equivalentes a un 5.4% adicional. Así pues confirmamos que el ritmo de creación de empleos formales en este país no ha sido lo suficientemente alto como para abatir la informalidad ya que la población en estas condiciones de trabajo sigue aumentando año con año.

Otro aspecto que preocupa respecto a las cifras dadas a conocer de la ENOE, y que denotan la insuficiente creación de buenos empleos, es que la población subocupada (aquellos ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales, que desean trabajar más horas y se encuentran disponibles para hacerlo) sigue en aumento, ya que ésta pasó de 3.910 millones en el cuarto trimestre de 2012 a 4.417 millones en el mismo trimestre de 2015, un incremento de 506 mil personas en tres años. Esto confirma la precarización del empleo que se está viviendo en nuestro país, ya que en 2012 el 8.0% de la población ocupada estaba subocupada y en 2015 dicho porcentaje creció al 8.6 por ciento.

En este mismo sentido de pérdida de la calidad de los empleos en México, tenemos más datos que preocupan, y es el hecho de que en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al mismo trimestre de 2015 la población ocupada que gana hasta un salario mínimo creció en 1.233 millones, los que ganan de 1 hasta 2 salarios mínimos aumentaron en 1.424 millones, los que ganan de 2 a 3 salarios mínimos se incrementaron en 213 mil, los que ganan de 3 a 5 salarios mínimos aumentaron en apenas 31 mil, pero los que ganan más de 5 salarios mínimos decrecieron en 675 mil personas. Tal vez la parte positiva que se pueda rescatar de la evolución de la población ocupada por nivel de ingreso es que los que trabajan y no reciben ingresos disminuyeron en el periodo en cuestión en 360 mil personas.

De esta manera, tenemos que al cuarto trimestre de 2015 el 92.8% de las personas que trabajan en México ganaban menos de 2,500 pesos a la semana. Nivel claramente insuficiente para tener un mercado interno fuerte que permita por si solo dinamizar el consumo interno nacional. De hecho, de acuerdo con cálculos de GAEAP, la masa salarial que se tiene en el país ha aumentado a una tasa promedio anual de 4.22% nominal en los últimos tres años, lo que significa que ajustándolo por inflación el incremento real de la masa salarial en México ha crecido en promedio 0.81% anual en los últimos tres años. Esto a pesar de que el salario mínimo creció en promedio (para las diferentes zonas del país) en términos nominales en 14.48% entre 2012 y 2015.

Dada esta situación, ¿Qué se puede hacer para crear más y mejores empleos en México? Desde luego que un tipo de cambio en torno a los 18 pesos por dólar ayudará a la microeconomía, ya que se fomenta el turismo nacional e internacional, además de que las familias que reciben remesas ahora obtienen más pesos por sus dólares, lo que se traduce en más consumo.

Sin embargo, el tema fundamental es que los empresarios y las autoridades del gobierno federal sean capaces de implementar una política de sustitución de importaciones de manera que muchos de los productos que antes se importaban ahora se puedan producir nacionalmente. Pero para que esto ocurra se requieren apoyos para que puedan darse nuevas inversiones productivas, por parte del sector empresarial, que aumenten las capacidades de los negocios ya instalados y para que se creen nuevas empresas de proveeduría.

Dentro de todo esto, cobra especial relevancia el trabajo que se pueda hacer con las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), las cuales son responsables de cerca del 85% de los empleos existentes en nuestro país. En la medida en que se les pueda apoyar con financiamiento y capacitación para entrar en los mercados de productos e insumos que se están dejando de importar por el alza del dólar, veremos un importante crecimiento del empleo en nuestro país. En este punto cobra especial relevancia el otorgar mayores incentivos fiscales a la inversión productiva y a la contratación de personal.

Por otra parte, es necesario el impulso al sector externo nacional. Ahora en día vemos que los apoyos a las empresas por parte de organismos como Proméxico son prácticamente inexistentes, lo cual es una verdadera pena porque no se está pudiendo aprovechar la coyuntura actual del tipo de cambio para que las empresas mexicanas incursionen en nuevos mercados ante la competitividad ganada al tener un dólar interbancario que ya superó la barrera de los 19.20 pesos por dólar, y se espera que se mantenga en niveles elevados por lo que resta del presente año.

Otro punto fundamental es el relacionado al combate a las prácticas ilegales de comercio, que tanto dañan a la planta productiva nacional por el contrabando y la subvaluación. Si bien hemos mencionado que estos problemas han disminuido levemente por el alza del dólar, y por los mayores actos de fiscalización por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), es necesario redoblar esfuerzos que se traduzcan en mayor legalidad e inclusive mayores recursos fiscales para el gobierno federal en la medida en que las importaciones pagan debidamente sus impuestos.

Finalmente, es necesario señalar que si bien el énfasis del análisis económico en los últimos días ha estado en el tipo de cambio y el impacto que éste puede tener en la inflación, lo que realmente debería preocupar a autoridades y empresarios es la creación de empleos; y en este sentido se puede hacer mucho con el dólar en los niveles actuales, sólo se requiere de estrategias para lograr implementar una verdadera sustitución de importaciones que se traduzca en más empleos nacionales, esa es la asignatura pendiente. Si logramos abatir el desempleo y subempleo en una tercera parte veremos mayor consumo, un mercado interno más fuerte y por ende menos delincuencia e inseguridad.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

www.gaeap.mx

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