Opinión

La economía mexicana marchando a velocidad crucero

 
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fábrica

La semana pasada el Inegi publicó el IGAE (una especie de PIB mensual) de abril, en donde se observó un crecimiento de 2.81 por ciento real anual, bajo cifras desestacionalizadas (para eliminar el efecto de la Semana Santa). Un crecimiento sorprendente en el contexto en el que se encuentra nuestra economía con las amenazas de Trump, el desplome de la producción y exportaciones de Pemex, la mayor inflación, los recortes y la austeridad en el gasto público, así como la política monetaria restrictiva.

Les puedo anticipar que los números que conoceremos el próximo 24 de julio, sobre el IGAE de mayo, muy probablemente tendrán un crecimiento similar, aunque su composición podría ser sustancialmente distinta.

En abril, el componente más dinámico todavía fue el mercado interno, con un destacado incremento de 4.5 por ciento real anual en los servicios, mientras que el sector industrial tuvo un decremento de 0.3 por ciento real anual. Para mayo, muy probablemente veremos un crecimiento en la industria, particularmente en la manufactura, y en contraste veremos una mayor desaceleración en los servicios.

Esta es la lectura que tenemos de nuestro indicador IBAM (Índice Bursamétrica Anticipado de México) para mayo, y de las estimaciones que elaboramos con base en este indicador. Ya el pasado 10 de junio nuestro indicador oportuno IBEM para mayo nos dio una estimación preliminar del IGAE de 2.5 por ciento anual, calculado con cifras originales.

Para el pasado mayo nuestro indicador IBAM se ubicó en 202.23 unidades (Índice General) vs. 198.02 unidades de abril (cifra revisada), reflejando un incremento de 7.76 por ciento nominal anual (vs. +6.13 por ciento anual de abril), lo que implica que la economía en su conjunto mostró cierta aceleración respecto al ritmo de variación observado en el mes previo.

El IBAM tiene como insumos datos ya publicados de distintas fuentes, pero no comprende todas las variables que se incluyen en la estimación del IGAE. A su vez, el IGAE no comprende todos los ingredientes que se incluyen en el cálculo del PIB.

El subíndice industrial observó una significativa aceleración en mayo, al crecer en 8.49 por ciento anual, mientras que en abril creció 3.88 por ciento anual. Sigue observándose una caída en la producción de Pemex, aunque a menor ritmo (-6.62 por ciento anual vs. -6.94 por ciento anual de abril). La producción industrial de Estados Unidos se ha reanimado ligeramente, (+2.21 por ciento anual vs. +2.10 por ciento anual de abril), la producción automotriz aumentó sensiblemente su ritmo; +17.29 por ciento anual vs. +3.18 por ciento de abril, por el efecto de la Semana Santa en este último mes.

También hay que destacar que el conjunto de las exportaciones no petroleras siguieron acelerándose, al aumentar en 11.37 por ciento anual, después de subir al doble, en 8.34 por ciento anual, en abril pasado. En contra de esto, las exportaciones petroleras presentaron una caída a menos del millón de barriles diarios.

El subíndice de servicios moderó su dinamismo al crecer al 0.82 por ciento anual, mientras que en el mes anterior lo hizo en 0.64 por ciento anual.

Al interior del mismo sobresale la contracción de las ventas de la ANTAD a tiendas comparables y en términos reales (-0.46 ANTAD real anual vs. +0.28 ANTAD de abril), y la debilidad de las ventas de automóviles en el mercado doméstico, aunque ahora reportó una variación positiva (+1.09 ANTAD anual vs. -3.32 ANTAD anual en abril).

El mercado laboral continúa incrementando puestos de trabajo en el mercado formal, al observarse un aumento de 4.33 por ciento anual en el empleo formal en el IMSS. Otro factor que afecta al mercado interno son las remesas familiares que estimamos estén creciendo a un ritmo de 2.2 por ciento real anual, en términos de dólares, lo que equivale a un incremento nulo en términos de pesos por la reducción del tipo de cambio reciente.

Así que revisamos al alza nuestro pronóstico de un crecimiento del PIB desde el +2.2 por ciento original a 2.6 por ciento real anual para el segundo trimestre de 2017.

Si en el primer trimestre el PIB también creció 2.6 por ciento, el crecimiento de todo el primer semestre sería el mismo: 2.6 por ciento.

Para todo 2017 estimamos ahora un crecimiento en el rango de entre 2.0 y 2.3 por ciento real anual, lo que implica que seguimos viendo una mayor desaceleración para lo que resta del año. Si nuestras estimaciones son cercanas a la realidad, para finales de este mes, al conocerse el IGAE de mayo, podríamos estar viendo una nueva ola de revisiones al alza en las estimaciones del PIB.

*El autor es presidente de Bursamétrica.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

Twitter: @EOFarrilS59

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