Opinión

La economía de la legalización de la droga

08 agosto 2013 5:33

 
 
Algunos desinformados creen que el debate sobre las ventajas y riesgos de legalizar la mariguana es algo reciente.
 
 
Es algo tan reciente… como, por lo menos, de los últimos 30 años.
 
 
Décadas antes de la guerra al narcotráfico –nunca reconocida como tal- por el gobierno de Calderón, el tema se debatía entre los principales economistas del mundo.
 
 
Y había un consenso entre muchos de los expertos: desde la perspectiva económica, legalizar y regular la mariguana produciría más bienes que males.
 
 
El 17 de agosto de 1987, cuando aquí en México estábamos todavía en el sexenio de Miguel de la Madrid, Gary Becker, que cinco años después recibió el Premio Nobel de Economía, escribió en las páginas de Business Week el texto, 'Should drug use be legalized?'.
 
 
En las páginas de El Financiero, quien esto escribe, no por originalidad, sino por entender y compartir los argumentos de algunos notables economistas, propuso la legalización desde el comienzo de la década de los 90.
 
 
Obviamente algunos preguntaban que 'de cuál había fumado' cuando dos décadas atrás hacía esa propuesta. La respuesta, como ahora, es: de ninguna, no fumo ni tabaco.
 
 
Sólo como una referencia le cito el texto de Gary Becker, que puede aportar algunos elementos al debate.
 
 
“La legalización de las drogas reduciría su precio en más del 90%, dando como resultado que los adictos no tendrían que cometer delitos para financiar ese hábito tan costoso. Por otro lado, la caída del precio eliminaría las enormes utilidades que obtienen los narcotraficantes y desalentaría la integración de las bandas de jóvenes que viven en los guetos.
 
 
“No hay duda de que aumentaría el consumo de drogas si fueran legalizadas y bajaran su precio: el alcoholismo en Estados Unidos aumentó considerablemente tras la derogación de la ley seca en 1933, principalmente porque las bebidas alcohólicas bajaron de precio. Sin embargo, el alto costo que tienen las drogas actualmente orilla a que los adictos financien su hábito mediante la comisión de delitos.
 
 
“La conexión entre criminalidad y consumo de drogas se debilitaría considerablemente, si las drogas fueran legales y baratas”.
 
 
Hay muchas ópticas en el debate de la legalización. Sin embargo, la que está más que demostrada por todo tipo de investigaciones desde hace años es que la legalización o regulación del consumo de drogas en los mercado relevantes, abate su precio respecto al que tenían cuando eran ilegales.
 
 
El abatimiento del precio estandariza su margen de ganancia y evita que sean grupos de delincuentes organizados y violentos, los que realicen su comercio.
 
 
La lección es tan vieja, que data por lo menos de la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas en Estados Unidos hace casi un siglo. Claro que para que ese hecho tenga efecto, la legalización debe ocurrir en los mercado relevantes, es decir, fundamentalmente en el mercado estadounidense.
 
 
Si se hace en mercados grandes, pero secundarios, como México, su efecto es marginal en el precio internacional y por lo tanto persistirían tanto las ganancias extraordinarias como la delincuencia organizada vinculada a su comercio.
 
 
Como cita claramente Becker en su texto, el nivel de consumo probablemente se vea incluso incrementado si el precio baja y todos los demás factores siguen igual. Sin embargo, la experiencia de las últimas décadas muestra que la permanencia de altos precios tampoco asegura que el consumo baje.
 
 
Más bien, el nivel de consumo depende de factores que como el ambiente social y las políticas públicas. Sin embargo, enfatizo, el tema es relevante precisamente si ocurre en el mercado relevante. Con todo respeto para mis amigos uruguayos, las reformas allá nada afectan al mundo del narcotráfico.
Los cambios deben darse donde cuenten.
 
 
 
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