Opinión

La economía creció 1.7%
en febrero, pero…

El dato del Indicador Global de la Actividad Económica de México durante el pasado mes de febrero se publicó el viernes pasado y aumentó 1.7 por ciento con respecto al mismo mes, pero del año anterior. Este incremento es mayor que el ocurrido en los meses previos, y parecería mostrar los primeros síntomas de una reactivación de la economía. Sin embargo, al ver sus distintos componentes se nota de manera clara que este porcentaje es influido por el fuerte aumento del sector primario, el cual creció de manera extraordinaria en 11.8 por ciento en el mes de referencia.

Dicho resultado se debe al comportamiento atípico de la temporada de lluvias y no se espera que se mantenga durante todo el año.
Por su parte, las actividades terciarias (que se refieren a los servicios) tuvieron un incremento anual en febrero de 1.9 por ciento y el sector industrial se elevó en 0.9 por ciento, en donde destaca la producción manufacturera, con tasas más parecidas a las que se tenían en los meses anteriores.

Agregado a lo anterior, se nota un ligero incremento en los servicios financieros y los derivados de los servicios del gobierno, del sector turismo y de la producción manufacturera. En varias ramas se nota el beneficio de la reactivación de la producción industrial en las principales naciones desarrolladas.

La economía global sigue mostrando datos positivos que benefician a la nuestra, como son el crecimiento de la producción industrial en marzo en Estados Unidos, en China y en Japón, con 3.8 por ciento, 8.8 por ciento y un sorprendente 7.0 por ciento, respectivamente. Por su parte, la zona del euro finalmente muestra datos positivos cercanos al 2 por ciento en marzo, con excepción de Francia que sigue en terreno negativo, como resultado de los aumentos de impuestos que llevó a cabo el gobierno entrante. Este dinamismo beneficiará a nuestra economía de manera progresiva en los siguientes meses.

Las economías que más crecen son aquellas que dedican un mayor porcentaje de su producción a la inversión productiva. Así, mientras que nuestro país canaliza cerca del 20 por ciento del PIB a la inversión, países como China y Singapur canalizan casi el 50 por ciento de su producción total. Sin embargo, el incrementar la inversión significa que el consumo en su conjunto se reducirá o se tendrá que canalizar inversión del extranjero hacia el país. Para lograrlo se deben de cambiar los incentivos económicos y financieros para que la población esté dispuesta a sacrificar consumo en el presente, para obtener un mayor ingreso en el futuro.

Por lo mismo, es oportuno que en este momento se haya dado a conocer el Programa Nacional de Infraestructura, en el cual se anunciaron proyectos específicos para el resto del sexenio, por 7.7 billones de pesos. De este total, la mitad serán realizados por Pemex. Ahora falta ver que se puedan llevar a cabo estos proyectos y no sean detenidos por problemas técnicos o financieros, por aspectos políticos o de correcta definición de la propiedad donde se realizarán.

*El autor de esta columna es Economista


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