Opinión

La depreciación, la
inflación y la Profeco

1
 

 

supermercado

Los precios son una fuente valiosa de información. Los precios envían señales a los consumidores y a los productores para que decidan si permanecer o salir de un mercado. Son indicadores de la escasez o la abundancia relativa. Pueden tener otros nombres, pero el tipo de cambio, la tasa de interés y los salarios, también son precios. Y como tales, envían información de lo que sucede en sus mercados respectivos.

Desde hace ya varios meses, acentuándose en las últimas semanas, hemos visto una continua depreciación del peso mexicano. El Banco Central tiene la facultad de intervenir en el mercado cambiario y lo ha hecho. Al día de hoy, puede subastar hasta 400 millones de dólares diarios mediante dos mecanismos distintos. Es decir, el Banco de México se vuelve un jugador en el mercado y decide intervenir para disminuir la volatilidad y generar certidumbre.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor mide los precios de una canasta de bienes y servicios lo suficientemente amplia como para ser representativa de los consumidores mexicanos. La canasta del INPC tiene alrededor de 83 mil 500 bienes y servicios específicos que la población consume, incluyendo aquellos importados. Con este índice, calculamos la inflación.

Ayer el Inegi dio el dato más reciente de inflación: 2.64 por ciento anual, la menor en muchos años. ¿Por qué no se ha reflejado la depreciación del tipo de cambio en una mayor inflación? Puede haber varias razones. Una de ellas es que existe un rezago en el mecanismo de transmisión.

Otra razón puede ser la volatilidad. Si el entorno cambiario es muy volátil, el cambio en los precios de los bienes importados o que contienen insumos importados, podría volverse volátil también. Puede ser, también, que los productores estén usando sus inventarios para darse tiempo y observar si el tipo de cambio se mantiene en los niveles actuales o regresa a los anteriores. Así, es probable que este impacto cambiario esté siendo absorbido, en cierta medida, en los márgenes de los productores. Los importadores estiman que hacia el final del año empezaremos a ver impacto inflacionario por esta razón. También tendrá que ver la ponderación que tienen los productos importados que se encuentran en la canasta del INPC.

Ayer la Procuraduría Federal del Consumidor anunció que llevará a cabo operativos de verificación para vigilar que no haya “incrementos injustificados en los precios de la canasta básica” y que sancionará a los establecimientos que lo hagan. De acuerdo con su titular, la depreciación que ha tenido el peso en los últimos meses no justifica el alza en los precios de ningún bien de la canasta básica. Surgen muchas dudas. ¿A qué canasta básica se refiere la Profeco? Hay varias. De acuerdo con la misma dependencia, podemos usar la canasta básica del Inegi que tiene 86 productos, entre ellos la tortilla y la leche, pero también refrigeradores, cerveza y medicinas. Puede referirse, también, a otra canasta básica, la de Diconsa, o a la de la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal, que tiene pilas Duracell y desodorante Obao.

La Profeco habla de sancionar aumentos injustificados en precios. Si sube el precio de una medicina importada, ¿se justifica?, ¿o no y por lo tanto se debe sancionar? Si sube el precio de las pilas Duracell, fabricadas en Estados Unidos, ¿se justifica? ¿Cómo saber qué justifica y qué no –a ojos de la Profeco– un incremento en precios?

Entiendo la importancia de estar atentos a abusos en precios en entornos de alta volatilidad, pero hay que tener cuidado. No hay que caer en la tentación de querer controlar precios con la noble idea de cuidar el poder adquisitivo de la población. Una intervención así causa grandes distorsiones y la escasez se vuelve altamente probable.

Vivimos en una economía abierta y financieramente integrada. Compramos y consumimos bienes importados. Si nuestra moneda se aprecia o se deprecia, está respondiendo a condiciones de mercado. Cuando decidimos intervenir los precios, estamos desechando información valiosa. Estamos escogiendo no ver la información que los precios nos dan.

Twitter: @ValeriaMoy

También te puede interesar:
¿Gastar o invertir en educación?
Las señales de la devaluación china
Los experimentos del ingreso básico