Opinión

La corrupción más dolorosa

    
1
   

   

Corrupción

Dos alumnos de la Universidad Autónoma del Estado de México: uno es acusado de copiar en un examen semestral en su carrera, otra es una alumna modelo. El primero está en la antesala de un comité de maestros para resolver su situación ante la deshonestidad académica; la segunda está repartiendo currículos en varias empresas para abrirse un camino ahora en su carrera laboral.

Ayer, ambos leyeron en el portal animalpolitico.com un reportaje titulado #LaEstafaMaestra. Se trata de una investigación periodística que desvela la manera en la que el gobierno federal utiliza instituciones educativas para triangular operaciones ilegales y así desviar dinero.

Ocho involucradas. La Universidad Autónoma del Estado de México, una de ellas. El exrector Jorge Olvera García y el director del Fondo de Fomento y Desarrollo de la Investigación Científica y Tecnológica (Fondict-UAEM), Erick Herzaín Torres Mulhia, son dos de los personajes implicados en otorgar 'contratos' a empresas fantasma y ser parte del desvío de más de siete mil 600 millones de pesos.

¿Qué significa que se manchen nuestras instituciones educativas? ¿Con qué autoridad moral una universidad podría pedirle a un alumno que no plagie un trabajo, si es capaz de participar en un fraude millonario? ¿Dónde queda el prestigio educativo de una institución donde una alumna ha hecho su carrera con honores? ¿Cómo explicarle a un grupo de maestros que orgullosamente llegan a las aulas a impartir su clase, que el rector desvió dinero del erario?

Estamos ante uno de los casos más dolorosos de corrupción, no tanto por los políticos relacionados, de los que nada bueno se espera, sino porque esta investigación nos muestra a un gobierno que ha rebasado los límites, que no distingue ni discrimina cuando se trata de enriquecerse vorazmente.

#LaEstafaMaestra dibuja la forma en que el gobierno convierte a las universidades en paraísos fiscales. ¿Para qué recurrir a cuentas en islas remotas si el Instituto Técnico Superior de Comalcalco puede hacer el trabajo?

La investigación de Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad es el seguimiento de cómo hizo el gobierno federal para desviar más de siete mil millones de pesos por medio de universidades estatales, escuelas a las que usó para triangular el dinero que no se sabe dónde quedó.

La UAEM es sólo una, quizá la de mayor tamaño, pero en la lista de la perversión del ámbito educativo están la Autónoma de Morelos, la Autónoma del Carmen, la Universidad Popular de la Chontalpa, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, la Universidad Politécnica del Golfo de México, el Instituto Técnico Superior de Comalcalco y la Universidad Tecnológica de Tabasco. Todas, de las escuelas de nivel superior más importantes en esas entidades.

¿Hasta dónde puede llegar la ambición de un gobierno al que no le importa no sólo usar el dinero destinado a los más pobres del país, sino además manchar la reputación de instituciones con más de un siglo de tradición, como la que se ubica en Campeche?

Contadores, médicos, abogados, psicólogos, criminólogos, físicos, ingenieros, comunicólogos, agrónomos egresados, cuyo título colgado en su pared tendrán para siempre una mancha de corrupción.

Es verdad, las universidades no son las únicas culpables. Las 11 dependencias federales involucradas y las 186 empresas usadas en este mecanismo tienen igual responsabilidad, pero incluir el nombre de una universidad es ensuciar la reputación de los casi 100 mil estudiantes que cada año ingresan a los distintos campus de estas escuelas.

¿Hasta dónde vamos a dejar llegar a un gobierno impune que es capaz de torcer hasta la vocación más noble, como la de enseñar?

Twitter: @jrisco

También te puede interesar:

La trampa de Cervantes
El cómplice
La preocupación de Morena