Opinión

La contribución Mexicana a la riqueza china

El desempeño económico de China continúa siendo motivo de envidia internacional, no obstante que su ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) bajó a 7.4 por ciento en el primer trimestre de 2014, después de haber registrado un aumento en todo 2013 de 7.7 por ciento.

Los buenos números del gigante asiático son sin duda generados, entre otros, porque se han preocupado por fortalecer su mercado interno (creando más de 13.1 millones de empleos en 2013 y registrando tasas de crecimiento salarial de 13.2 por ciento este año), y han obtenido buenos resultados en materia de comercio exterior.

Con respecto a este último punto tenemos que en el 2013 el desempeño del comercio internacional de China fue impresionante, ya que creció 7.6 por ciento a tasa anual, además de que por primera vez en la historia su volumen alcanzó 4.16 billones de dólares (bdd). En dicho año las exportaciones de China sumaron 2.21 bdd, mientras que sus importaciones ascendieron a 1.95 bdd, lo que les generó un superávit comercial anual de casi 260 mil millones de dólares (mmdd), un 12.8 por ciento más que el año anterior.

Con esta cifra, China superó el monto de comercio internacional de 3.91 bdd de los Estados Unidos, y se convirtió en la nación con el mayor volumen de comercio internacional a nivel mundial.

Todas estas cifras hacen palidecer a las de la economía mexicana, la cual registró un crecimiento del PIB de apenas 1.1 por ciento en 2013, y un volumen de comercio de mercancías total en dicho año por 761.39 mmdd, el cual se derivó de exportaciones por 380.18 mmdd e importaciones por 381.21 mmdd, lo que nos generó un modesto déficit en la balanza comercial de -1.02 mmdd. Estas cifras muestran que el volumen de comercio de China es casi cinco veces superior al de México, e ilustran que mientras ellos acumulan enormes superávits comerciales, nuestra regla es registrar déficits, aunque sean pequeños.

Profundizando en la situación del gigante asiático, resulta interesante conocer cuáles son las 10 principales economías con las que China continental comercia (entre paréntesis se muestra el valor total del comercio bilateral en dólares –exportaciones más importaciones- en 2013):

1. Estados Unidos (521 mmdd)
2. Hong Kong (401 mmdd)
3. Japón (312.55 mmdd)
4. Corea del Sur (274.24 mmdd)
5. Taiwan (197.28 mmdd)
6. Alemania (161.56 mmdd)
7. Australia (136.37 mmdd)
8. Malasia (106.07 mmdd)
9. Brasil (90.27 mmdd)
10. Rusia (89.21 mmdd)

México no aparece en esta lista, porque el volumen de comercio entre nuestro país y China en 2013 sumó 67.79 mmdd, equivalente al 1.6 por ciento del monto total del comercio exterior de China, lo que nos ubicaría en la posición 16 en cuanto a socios comerciales se refiere.

Sin embargo, se debe precisar que el gran problema que surge al analizar a detalle el volumen de comercio entre ambas naciones, es que éste se conforma de exportaciones de China a México por 61.321 mmdd y exportaciones de México a China por apenas 6.467 mmdd, lo que nos ocasionó un déficit comercial con dicha nación asiática en 2013 por -54.854 mmdd.

De esta manera tenemos que si bien México es el décimo sexto socio comercial de China, ¡nuestro país contribuye por si sólo con el 21 por ciento del superávit comercial de dicha nación! Y es está razón de desequilibrio la que hace que nuestro país sea un socio estratégico para China. ¿Es correcto que México represente sólo el 1.6 por ciento del comercio exterior chino, pero le generé más de una quinta parte de su ganancia? Desde luego que no lo es porque ocasiona pérdida de empleos en México y una contribución desmedida de nuestra parte a la creación de empleos en China.

Hemos señalado en entregas pasadas que la situación de déficit comercial de México con China es un problema crónico, ya que en 2011 el déficit fue de -46.283 mmdd, para 2012 pasó a -51.215 mmdd y vemos que para 2013 fue de -54.854 mmdd.

¿Y cómo pinta el 2014? Pues igual de mal, ya que en el primer bimestre de 2013 tuvimos un déficit comercial con China de -8.492 mmdd, y en el primer bimestre de 2014 éste fue de -8.543 mmdd, lo que ilustra que el déficit comercial de México con China creció 0.6 por ciento a pesar del lento arranque de la economía nacional este año, por lo que es de esperarse que en la medida en que México se recupera en la segunda mitad de este año el déficit con China aumentará aún más en perjuicio de la capacidad de crear empleos en México.

Las cifras hasta ahora presentadas muestran pues como México le ayuda a China a crear más de 13 millones de empleos al año contribuyendo con más de una quinta parte de su abultado superávit comercial. Esto no es correcto cuando tomamos en consideración que en México en el periodo de marzo de 2013 al mismo mes de 2014 sólo fuimos capaces de crear 500 mil 246 empleos formales (y eso que nos ponen dicho mes como uno bueno).

Es verdad que China ha hecho muchas cosas bien como mejorar su estructura económica y realizar una ardua labor de simplificación administrativa. También se ha preocupado por dar fuertes apoyos a las pequeñas empresas, las cuales son la principal fuerza del crecimiento del empleo.

Pero también es cierto que en el ámbito del comercio internacional China hace todo lo que puede para depredar más y más mercados, y esto lo hacen recurriendo a prácticas de dumping, otorgamiento de subsidios que no son permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC), manipulan su moneda (el yuan) con el fin de ganar una ventaja competitiva, prohíben la exportación de diversas materias primas para que así su industria tenga acceso a insumos más baratos, sus exportadores se prestan a falsear facturas con el ánimo de que sus clientes puedan subvaluar mercancías en aduanas, entre muchas otras prácticas.

Por su parte, también es cierto que los mercados chinos para bienes terminados están plagados de barreras arancelarias y no arancelarias, lo que dificulta equilibrar la balanza comercial.

Ante todo lo expuesto hasta ahora sólo me queda hacer una reflexión: México no ha sabido ponerle un alto a China ya que aparentemente le interesa más salvaguardar los intereses de los grupos de importadores que de la industria nacional. Esta situación provoca que México no sea capaz de crear los empleos que requiere y por el contrario, contribuya de manera importante a la creación de empleos en China. Además de que México tampoco ha sido capaz de copiarle a China las cosas que efectivamente dicha nación está haciendo bien.

Si México no enmienda en rumbo en la relación con China y sigue pretendiendo que el problema del déficit comercial con dicha nación no es importante, estaremos irremediablemente destinados a la mediocridad económica aunque se hayan aprobado las reformas estructurales. Y es que de nada sirve tener buenos desempeños en nuestra relación comercial con Estados Unidos si esta ganancia la dilapidamos en nuestro comercio con China.

*Director General GAEAP

Correo: alejandro@gaeap.com

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