Opinión

La Cofeco y las resoluciones a modo

Clara Luz Álvarez

A días de las resoluciones de preponderación del Instituto Federal de Telecomunicaciones en las que seguro se declaran preponderantes a Telmex y Telcel (jurídicamente ya son dominantes, pero sin obligaciones específicas), y a Televisa, y en las que veremos las medidas para controlar el poder de mercado que tienen cada una de ellas, cabe la reflexión de 2 asuntos por la relevancia y por la diferencia de cobertura mediática: amparo de Televisa que lo releva del cumplimiento de obligaciones de la concentración Televisa-Iusacell y el caso Dish-Telmex-MVS.

Ni Televisa ni TV Azteca difundieron la noticia de que habían sido relevadas de las condiciones impuestas por la Comisión Federal de Competencia, ¿pues no que están comprometidas con el derecho a la información a la que las obliga el servicio público que prestan? ¿O están exentas del texto constitucional? Tampoco hubo eco después de las revelaciones de Gabriel Sosa (El Universal). La Cofeco del Dr. Eduardo Pérez Motta evidentemente ni mencionó el tema en julio de 2013, porque ni más ni menos que desde la entonces Dirección General a cargo de Javier Núñez, hoy comisionado en la Comisión Federal de Compentencia Económica, se gestó el error de forma que tuvo como consecuencia que las mini-condiciones para tratar de contrarrestar todos los efectos nocivos que vislumbraban los comisionados, fueron desaparecidas. Sí, leyó bien, Televisa y TV Azteca ofrecieron a la Cofeco someterse a ciertas condiciones si les autorizaba su matrimonio a pesar de concentrar el 94 por ciento de las concesiones de TV abierta del país, pero ya sabían que el procedimiento tenía un vicio de forma y con base en él, ganaron el juicio. Nos gustaría acusar a Televisa y TV Azteca de que “no cumplen sus compromisos”, pero ¿puede un regulador ser ingenuo ante los agentes regulados? ¿Lo será ahora el IFT?

El debate entre Arturo Elías de Telmex y Javier Tejado de Televisa con Carmen Aristegui en Noticias MVS nos dejó un mensaje: se dicen verdades a medias, se distorsionan términos y la ciudadanía queda en la confusión total. Leí con interés el memorándum revelado por EL FINANCIERO de las relaciones/contratos Telmex, MVS, Echostar y Dish. Efectivamente Telmex omitió detalles de la operación a la Cofeco y Cofetel, pero no encuentro supuesto para revocación de su concesión como exigieron desde el Senado, la Cámara de Diputados, y columnistas. Muy probablemente tampoco merezca multa o similar por la aplicación del principio de exacta aplicación de la ley en el derecho administrativo sancionatorio. Si Telmex tiene una opción de compra que puede ejercerse siempre que se cumplan ciertas condiciones (aprobación por Cofeco y ausencia de orden de autoridad en contrario) y éstas condiciones no se dieron, ¿surgió a la vida jurídica la posibilidad de ejercer la compra? No. ¿Violó Telmex su concesión o la Constitución en el must carry por su relación con Dish? Con base en la información del memorándum, no.

El memo no refiere que Telmex fuera a recibir los 30 MHz como se dijo en los medios, sino que fue una aportación de MVS a Dish México. Sin embargo, el pecado grave probablemente esté en MVS por lo de los 30 MHz sujetos a un contrato de derechos de uso irrevocable, porque ello implicaría una cesión de facto que si no fue aprobada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes habría tela de donde cortar para una sanción.

Migración a lo digital

Continuaremos esta columna en elfinanciero.com.mx a partir de la próxima colaboración, los invito a seguirla en esta nueva era digital.