Opinión

La clave está en la sustitución de importaciones

27 febrero 2017 5:0
 
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Contenedor.(Agencias)

De acuerdo a cifras del INEGI, durante el 2016 México logró exportaciones por 373.929 miles de millones de dólares (mmdd), lo que implicó una disminución de 1.8% respecto al valor de las exportaciones del año 2015, cuando éstas alcanzaron los 380.623 mmdd. Por su parte, en el año que recién concluyó las importaciones sumaron 387.064 mmdd, lo que significó un retroceso de 2.1% respecto al valor de las importaciones de 2015, cuando éstas alcanzaron los 395.232 mmdd. De esta manera, México pasó de tener un déficit en su balanza comercial de 14.609 mmdd en 2015 a uno de 13.134 mmdd en 2016, que es 10.1% más bajo.

De esta manera el valor total de comercio exterior mexicano (exportaciones más importaciones) pasó de 775.855 mmdd en 2015 a 760.994 mmdd en 2016, lo que representó una caída de 1.9 por ciento.

El retroceso del comercio exterior mexicano se debió a múltiples factores, entre los que destacan: la debilidad de la producción industrial estadounidense, la cual tuvo un retroceso de 1.0% en 2016; el encarecimiento del dólar frente al peso mexicano en 17.2%; un menor crecimiento del PIB de México al pasar de 2.6% en 2015 a 2.3% en 2016; una menor tasa de crecimiento económico en China a sólo 6.7%; surgimiento de barreras no arancelarias y restricciones al comercio en diversas partes del mundo, entre otros factores.

Si bien un déficit en la balanza comercial de México de 13.134 mmdd es “manejable”, éste ya no lo es tanto cuando analizamos el abultado y creciente déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos que tiene nuestro país. De acuerdo a cifras del Banco de México, en 2016 en su conjunto, la cuenta corriente de la balanza de pagos registró un déficit de 27.858 mmdd. ¿Y cómo no vamos a tener este déficit si tan sólo en 2016 el pago neto por intereses al exterior resultó de 23.243 mmdd, cifra similar a la registrada en 2015?

El desequilibrio en la cuenta corriente, debe forzosamente ser compensado con entradas de divisas en la cuenta de capital de la balanza de pagos (atracción de inversión extranjera directa y de cartera, así como contratación de deuda con el exterior). De lo contrario debemos usar nuestras reservas internacionales o ver al peso mexicano depreciarse más en la medida en que la demanda de dólares (salida de capitales) es mayor a la oferta de éstos (entrada de capitales).

Dado lo anterior, para estabilizar al peso mexicano sin subir más las tasas de interés por parte del Banxico, se vuelve fundamental comenzar a equilibrar nuestras cuentas con el exterior; y una manera de lograrlo es reduciendo nuestro déficit de la balanza comercial. En este sentido no hay mucho que hacer con Norteamérica, dado que en 2016 logramos un superávit comercial con Estados Unidos y Canadá de 123.867 mmdd; y lo que menos queremos en este momento es darle más motivos al presidente estadounidense Donald Trump para una agresiva renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En donde si existe una importante oportunidad de comenzar a equilibrar nuestra balanza comercial es en nuestra relación comercial con naciones asiáticas, tal como veremos a continuación.

En el año 2016 México registró un déficit comercial con las naciones asiáticas de -118.331 mmdd, cifra que se compara favorablemente con el desequilibrio registrado en 2015, cuando éste sumó -119.500 mdd, lo que implica una disminución del déficit de 1.0 por ciento. Sin embargo, el déficit es a todas luces enorme y representa un gigantesco lastre para el desarrollo de México.

Si analizamos el desequilibrio comercial de nuestro país con las principales naciones asiáticas en 2016, vemos que con China fue de -64.113 mmdd, con Japón de -13.980 mmdd, con Corea del Sur de -11.109 mmdd, con Malasia de -7.713 mmdd, con Taiwán de -6.590 mmdd, con Tailandia de -4.930 mmdd, con Vietnam de -2.971 mmdd, con India de -2.230 mmdd, con Filipinas de -2.147 mmdd, con Indonesia de -1.253 mmdd, con Israel de -0.509 mmdd, con Singapur de -0.428 mmdd, con Sri Lanka de -0.179 mmdd, con Pakistán de -0.169 mmdd, con Corea del Norte de -0.006 mmdd y con el resto de naciones asiáticas de -0.325 mmdd. Sólo mantenemos superávits comerciales con Arabia Saudita de +0.022 mmdd y con Hong Kong de +0.303 mmdd.

Queda claro pues que con China tenemos el 54.18% del déficit comercial con Asia, con Japón es el 11.81%, con Corea del Sur es el 9.39%, con Malasia es el 6.52% y con Taiwan el 5.57%; de manera que estas cinco naciones concentran el 87.47% de nuestro desequilibrio comercial con dicha región del mundo.

¿Cómo lograr una disminución del enorme déficit comercial que tenemos con las naciones asiáticas? Pues básicamente hay dos formas, o disminuimos nuestras importaciones desde dicha región o aumentamos nuestras exportaciones a esos países. En principio se ve complicado en el corto plazo hacer un cambio sustancial, pero si se pueden tomar medidas que pueden generar resultados en el corto plazo.

Una de estas medidas es el combate frontal al contrabando y la subvaluación en las aduanas del país. Es bien sabido que todos los días siguen entrando a México mercancías, sobre todo de China, con facturas que exhiben precios por debajo de lo que realmente costaron con el fin de evadir los impuestos a la importación. Si la Aduana mexicana fuera capaz de desechar el valor de las mercancías cuando estas pretendan ser introducidas al país con precios evidentemente subvaluados, parte del problema se corregiría, ya que muchos de los productos que son importados a México pueden ser comercializados en México desplazando la producción nacional porque evaden el pago de impuestos. Si los productos que entran de Asia pagan bien sus impuestos tendríamos menos importaciones desde dichas naciones. En función de esto se vuelve indispensable hacer cambios a la Ley Aduanera para dotar de más herramientas a las autoridades aduaneras en su lucha congra el contrabando y la subvaluación.

Otro tema que puede surtir efectos positivos para México en el corto plazo es el de fortalecer la campaña que han arrancado el gobierno federal y las cúpulas empresariales de consumir lo Hecho en México. Y que mejor forma de lograr esto comprometiendo a que un mayor porcentaje de las compras que realizan todos los órdenes de gobierno sean realizadas a mipymes mexicanas.

Sería ocioso repetir en este espacio las 25 medidas que fueron anunciadas el pasado 19 de enero por parte de CONCAMIN y la CONCANACO con el fin de reactivar el mercado interno, y que están vinculadas directa o indirectamente a la sustitución de importaciones, ya que no hay manera de fortalecer el mercado interno en el corto plazo si no se adoptan estas propuestas, las cuales de ninguna manera deben quedar en el cajón del escritorio de los funcionarios del gobierno federal.

Esto cobra una enorme relevancia porque no hay que olvidar que por cada mil millones de dólares de importaciones que podamos sustituir por productos nacionales estaríamos creando en México unos 100 mil empleos en los sectores intensivos en mano de obra como calzado, textil, vestido, entre otros. Esto implica que si nos trazamos el objetivo de eliminar el actual déficit en la balanza comercial podríamos ayudar al tipo de cambio y de pasada crear aproximadamente 1.3 millones de nuevos puestos de trabajo.

Desde luego que tampoco de sebe dejar de lado el tema de la promoción al comercio exterior con el objetivo de penetrar en los mercados asiáticos, sobre todo el japonés, coreano y chino, que son los más grandes de Asia. Es importante explorar oportunidades de negocio, asistir a ferias internacionales, emprender misiones comerciales y realizar una verdadera inteligencia de mercados que permitan poco a poco ir creciendo nuestras ventas a estos países. Para esto es fundamental la labor que pueda realizar Proméxico y la Secretaría de Economía en sus programas de impulso a la competitividad de las empresas.

A manera de conclusión podemos señalar que es responsabilidad del gobierno federal atender los llamados que hace la iniciativa privada para corregir el rumbo económico del país. No se trata de imitar contra Asia las críticas que hace Donald Trump contra México por el déficit comercial que tiene Estados Unidos con nuestro país. Se trata de encontrar la manera de fortalecer la economía nacional para tener un tipo de cambio más estable, un mercado interno más fuerte y un mayor ritmo de creación de empleos bien remunerados.
Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.mx

Twitter:@alejandrogomezt

Grupo Asesores en Economía y Administración Pública.

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