Opinión

La caída del Partido Republicano empezó
hace décadas

 
1
 

 

Paul Krugman.

Norman Ornstein y Thomas Mann publicaron un artículo reciente en Vox que expone, una vez más, su tesis de que los republicanos se descarrilaron hace mucho tiempo y se volvieron un partido radical con poco respeto por la verdad (lea su artículo aquí: bit.ly/2anm5n3). Tienen razón, por supuesto; he estado diciendo casi lo mismo desde principios de la década del 2000, notablemente en la introducción de mi libro The Great Unraveling.

Mi premio fue que me etiquetaran de “estridente”. Y bajo el riesgo (de hecho no el riesgo, sino la certidumbre) de sonar quejumbroso, en general me siguen tratando como si me hubiera pasado del límite, pese a que todo lo que dije en ese entonces se está volviendo ahora conocimiento más o menos convencional. Supongo que fui un antirepublicano prematuro.

Entonces, no puedo evitar notar que falta alguien en este párrafo del artículo de Vox: “Llegamos a nuestra rotunda conclusión desde las entrañas de la bestia, observando, analizando e interactuando con las principales personalidades políticas del Congreso y la rama ejecutiva desde 1969. Otros académicos y periodistas, incluyendo a Jonathan Chait, James Fallows, Jacob Hacker y Paul Pierson, han pavimentado el camino con observaciones y análisis similares al nuestro”.

Ok, fin de las quejas. De lo que quiero hablar es de exactamente cuándo el Partido Republicano se fue al precipicio. Obviamente, no sucedió de repente.

Sin embargo, creo que el verdadero punto de inflexión fue en 1980-81, cuando la economía del lado de la oferta se convirtió en la doctrina oficial del partido.

Incluso ahora no estoy seguro de si la gente que no está involucrada en las discusiones de política económica entiende que la economía del lado de la oferta no era una doctrina como el monetarismo o incluso como los ciclos de negocios reales; ideas que quizá considere equivocadas pero que tuvieron (y hasta cierto punto todavía tienen) apoyo significativo entre los profesionales del campo.

La economía del lado de la oferta nunca tuvo ninguna evidencia de respaldo, y nunca tuvo ningún apoyo en la investigación académica.

Apenas tuvo algo de apoyo entre los investigadores económicos y pronosticadores del mundo de los negocios. Era (y sigue siendo) una cosa de locos, pura y sencillamente.

No obstante, hace 35 años el Partido Republicano ya estaba dispuesto a aceptar esta doctrina porque era políticamente conveniente y podía utilizarse para justificar los recortes de impuestos para los ricos, que siempre han sido la prioridad.

A la luz de esto, ¿por qué nos sorprenderíamos con las denuncias y negaciones subsiguientes de cualquier tipo de evidencia? ¿Y la gente dice que la economía es una pseudociencia? Bueno.

Primero persiguieron a los economistas, después a los científicos del clima y a los biólogos evolutivos.

Ahora llega Donald Trump, y gente como el comentarista conservador George Will (un detractor del cambio climático) se queja de que no es una persona seria. Bueno, ¿qué pensaban que iba a pasar?

Twitter: @paulkrugman

También te puede interesar:
Bienvenidos a la gran capitulación
Quedarse, pero con la esperanza de reformas
Encontrando equilibrio en una era de cambio