Opinión

La banca de desarrollo industrial, crucial para el cambio estructural

 
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BANCOMEXT. (www.mexicoxport.com)

Los bancos de desarrollo existieron desde la 1ª revolución industrial para apoyar el crecimiento y el empleo con visión regional de largo plazo. Hoy vuelve a reconocerse su rol crucial en países ricos y emergentes.

Nacional Financiera y el resto de los bancos de desarrollo mexicanos no pueden quedarse rezagados; requieren fortalecerse y adaptarse a las nuevas exigencias globales.

Tras la 2ª Guerra Mundial los bancos de desarrollo florecieron en Alemania y Japón para reconstruir la infraestructura productiva y la planta productiva e impulsar la reindustrialización. El Plan Marshall de los EUA jugó un papel fundamental en ese proceso.

En América Latina y Asia, el ejemplo cundió. Ante la convicción creciente de las ventajas de la industrialización y su promoción vía la sustitución de importaciones, México, Brasil, Corea del Sur, la India y otros países en desarrollo con modelos de economía mixta y el respaldo de estados desarrolladores crearon desde los 50s bancos de fomento para impulsar la producción y modernización agropecuaria, industrial y la exportación e impulsar la infraestructura.

Hasta fines de los 80s mostraron ser eficaces instrumentos para fomentar el desarrollo de industrias básicas y de avanzada y promover empresas estatales, privadas y de capital mixto, lideradas por la inversión nacional.

Frecuentemente el concurso de la IED portadora de modernas tecnologías y sistemas gerenciales fue clave para su éxito. El Banco Mundial y las instituciones regionales de desarrollo favorecieron la creación de numerosos fondos y mecanismos en ese marco institucional para agilizar y modernizar los financiamientos.

La crisis del modelo de sustitución de importaciones, y la nueva visión neoliberal de que el estado debería ser sustituido por el sector privado y la economía de mercado abierto tuvieron impacto devastador en muchas de estas instituciones en América Latina. En años recientes algunas cerraron y en otras su papel promotor de nuevas empresas y proyectos innovadoras disminuyó sensiblemente.

En el caso de México, ha sido lamentable. En un país donde casi el 90% de los activos bancarios están en manos extranjeras, Banco Rural desapareció en detrimento del crédito y asesoría técnica a los agricultores medianos y pequeños; Nacional Financiera redujo drásticamente su rol promotor de inversiones industriales confinándose cada vez más a capital de trabajo vía el Factoraje. Solo BANCOMEXT, que estuvo a punto de desaparecer, continúa cumpliendo sus funciones básicas. No así en Brasil, donde BNDES creció notablemente en sus operaciones y sigue llenando vacíos y complementando el papel de la banca comercial privada (con algunos problemas y excesos recientes).

Hoy países emergentes como China, India, Corea Vietnam, Turquía, Sudáfrica, Indonesia, Malasia y de alguna manera también Japón, Alemania y Corea del Sur - otorgan un rol capital a sus bancos estatales de desarrollo- a veces llamados también “policy Banks”-bancos de políticas.

El Banco Mundial y los bancos regionales asociados (el BID, en América Latina) siguen jugando un rol importante. A destacar una nueva red paralela de bancos de desarrollo global y regional promovidos por China y los países emergentes como el Banco Asiático de Infraestructura y el Banco BRICS.

¿A qué se debe esta nueva tendencia?

En países ricos la banca de desarrollo mantiene un papel clave en la canalización de recursos de mediano y largo plazo para promover mega-proyectos de infraestructura, cambio industrial competitivo y fomentar la producción, las exportaciones, el desarrollo regional y la innovación: Alemania, Japón, Corea del Sur.

Según un estudio comparativo reciente de ONUDI, sobre 8 bancos de desarrollo de países emergentes: BNDES de Brasil, TSKB de Turquía, CDB de China, SIDBI de India, MFB de Hungría, VDB de Vietnam, IDC de Sudáfrica y DBE de Etiopía, éstos han venido jugando un papel clave en promover nuevos proyectos de producción y exportación, con perspectiva innovadora y sustentable de largo plazo. Tienen también un exitoso rol contra-cíclico.

Las instituciones difieren en tamaño, cobertura, y modus operandi. En economías de menor desarrollo se concentran en la industria; en economías más avanzadas, cubren más sectores (industria y servicios) y apoyan proyectos de más riesgo y naturaleza innovadora (desarrollo tecnológico y protección ambiental).

Los bancos varían en cuanto a estructuras de propiedad, órganos regulatorios y fuentes de financiamiento; pero responden a visiones de estados desarrollistas y están bajo jurisdicción de Gobiernos centrales – a veces regionales o metropolitanos (China).

Existen grandes diferencias en fuentes de financiamiento. En países de menor desarrollo- Vietnam y Etiopía- parte de sus recursos provienen de ayuda al desarrollo (bilateral o multilateral); en países más avanzados se financian con bonos de largo plazo (China) o recursos fiscales (Brasil).

Lo que tienen en común estos bancos de desarrollo, que explica el éxito son los factores siguientes

1- Casi todas operan en 1º y 2º piso, tienen oficinas regionales y principales ciudades de sus países (y algunas oficinas en el extranjero para captar recursos: China, Brasil, Turquía).

2- Clave en su eficacia es contar con capital humano de alta calidad, que sabe dialogar técnicamente con empresarios, instituciones educativas de educación superior e investigación.

3- En China y Corea se apoyan prioritariamente proyectos estratégicos de empresas medianas y grandes nacionales, con vistas al alcance tecnológico (catch up) de sus competidores y a la cristalización de innovaciones, financiando a las empresas mismas, a sus clientes locales y extranjeros y a sus proveedores de materias primas.

4-Los bancos de desarrollo estudiados llenan un vacío en el mercado, concentrando la mayoría alrededor de un 80% de sus montos de crédito en operaciones de mediano y largo plazo para expansión, modernización, innovación y desarrollo sustentable.

5- En algunos países los financiamientos representan una parte importante del PIB nacional: 12.1% en China; 11.8 en Brasil; 8.2% en Vietnam.

6- Los plazos, tasas de interés y condiciones son hasta un 20% mejores que los de la banca privada.

7. Los créditos dan prioridad a Inversiones que tienen efectos multiplicadores en empresas de capital nacional, de mayor contenido local y empleo.

8- Se concentran recursos financieros en actividades y proyectos prioritarios conforme a pronósticos sectoriales consensados entre gobierno, sector privado y consultores especializados.

9- Otorgan rol crítico a la inversión en recursos humanos calificados y tecnología para proveer paquetes integrales de apoyo a megaproyectos y PYMES.

10- Crucial el apoyo a la gestión eficaz administrativa y tecnológica y a la capacidad de formular proyectos y evaluar riesgos más allá de garantías .

11-Movilizan capital de riesgo e inversión privada a través de agencias especializadas y asociaciones empresariales.

12- Las autoridades hacen evaluaciones y justes continuos según cambios en el contexto nacional y el global. Condicionan apoyos a cumplimiento de metas y rendición de cuentas.

En México es crucial recuperar el rol de la banca de desarrollo para crecer y promover el cambio estructural.

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