Opinión

La ASF detrás de los bancos del gobierno y privados

 
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ME Peso, pendientes

El análisis realizado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre la operación de la banca privada y algunos programas de la banca de desarrollo, en especial sobre Bansefi, abrió un franco debate sobre su labor en momentos en que se cuestiona el incremento de tasas.

En el caso de la banca de desarrollo, nada extraño resultó el reporte de la ASF de la Cuenta Pública de 2015 que el banco con malos registros en el otorgamiento de créditos al consumo fue precisamente el Bansefi.

En esas fechas estaba a cargo la hoy dirigente del PRI en el Estado de México, Alejandra del Moral.

La auditoría hecha a los programas de Refinanciamiento de Crédito a Trabajadores de la Educación Vía Descuento de Nómina (Bansefi Refin), el Subprograma de Compra de Cartera, que sólo operó para el estado de Veracruz (sí, el de Javier Duarte, hoy prófugo de la justicia), consistente en otorgar créditos directos en mejores condiciones financieras a los trabajadores de esa entidad, la ASF reveló que para la operación de los créditos al consumo, Bansefi contó con un sistema informático deficiente y sin capacidad para procesar el volumen de créditos del programa Bansefi Refin (programa que inició en el sexenio) ya que la información que genera no es confiable ni oportuna, porque al comparar la base de datos operativa de la cartera con su integración contable registró diferencias por varios miles de pesos.

También se otorgaron algunos créditos sin tener documentación, ya que no había expedientes.

Por la falta de control en la operación del programa se otorgaron 21 créditos sin tener un expediente completo. Otros 41 más fueron otorgados sin contar con la aprobación del Consejo Directivo, superando la normatividad, mismos que habría que ver quiénes fueron los beneficiados, entre otros varios temas. La pregunta es si el nuevo director, Virgilio Andrade, podrá poner orden, ahí sin duda la moneda está en el aire.

En cambio, los bancos que sí salieron bien librados fueron Bancomext y Banobras, ya que dan un seguimiento puntual en la recuperación de su cartera. Ojalá sus recién entrantes directores continúen con ese buen desempeño.

Para la banca privada, por su parte, el reporte elaborado sobre los altos márgenes de intermediación financiera que hay entre las instituciones que operan en nuestro país, a diferencia de dónde tienen sus sedes, prendió algunos focos de alerta, ya que también critica que, pese a todo lo que digan los bancos, “la penetración de la banca ha sido limitada y con altos costos para el usuario”.

En el tema de tasas pasivas, confirmó las diferencias significativas en términos reales entre las tasas que se pagan en México y las internacionales. En 2015, en México el sector bancario pagaba una tasa real negativa de 1.0 por ciento por los ahorros de las familias.

Comparativamente, países como Turquía pagaba tasas positivas del 7.2 por ciento, Brasil 3.6 por ciento, Costa Rica 1.6 por ciento y Corea del Sur 1.1 por ciento.

También, deja tarea a las autoridades financieras de que se diseñe un indicador o dato que incluya el diferencial de tasas de interés o margen de intermediación financiera (MIF), en complemento a los que dan a conocer sobre la eficiencia de la banca múltiple, para conocer la situación de competencia y riesgos. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter:@JLeyvaReus

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