Opinión

La amenaza de Trump de poner arancel de 20%

 
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Contenedor. (Reuters)

La propuesta del gobierno de Trump de cobrar un arancel de 20 por ciento a las importaciones mexicanas para financiar la construcción del muro muestra que ‘dejó de hacer tierra’.

No es para tomarse la amenaza a la ligera pero sí para ver con ojos críticos qué es lo que implicaría su cumplimiento.

Mientras siga vigente el TLCAN, la mayor parte de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos no pagan arancel. El Tratado estableció calendarios de reducción que se cumplieron y los productos incluidos en el documento quedaron exentos.

Mientras se mantenga la vigencia de este arreglo, no podrán cobrarse impuestos a las importaciones mexicanas.

Si el gobierno de Trump decide salirse del Tratado, después de que formalmente haga la notificación, deberán transcurrir seis meses para que la salida ocurra.

Tras la disolución del TLCAN las relaciones comerciales con México se regularían bajo el marco de las reglas de la OMC.

Para los integrantes de esta organización, el arancel promedio aplicable sería de poco más de 3.0 por ciento.

Hay quien dice que, sin embargo, Trump va a pasar por encima de las normas y los acuerdos y va a gravar realmente las importaciones provenientes de México con el 20 por ciento.

Supongamos que lo haga. En ese caso, México sería víctima de la mayor violación de las normas comerciales internacionales de que se tuviera memoria y obtendría un respaldo de múltiples naciones que tendrían el temor de que si se deja pasar el hecho, esa práctica pudiera extenderse.

Pero, además, para multitud de productos importados de México no habría sustitutos en el corto o aun el mediano plazo. Así que, aunque hubiera un costo 20 por ciento mayor, los consumidores finales o intermedios de Estados Unidos, deberían pagar.

El equipo de la Casa Blanca tiene expertos que saben que lo que está proponiendo Trump es francamente ridículo y tendría costos para la economía norteamericana.

En el plazo de algunos meses –si aplicara al pie de la letra lo que propuso, pese a las violaciones a las normas internacionales– empezarían a pagar el costo los norteamericanos, incluyendo sus electores.

Y el dólar se contiene

Fue interesante ver el comportamiento del dólar el día de ayer.

Lo más lógico es que con la suspensión de la reunión del próximo martes 31, el tipo de cambio se hubiera disparado. Y, aunque sí hubo un brinco, al final de cuentas ayer por la noche la cotización estaba en 21.21 pesos, con una leve tendencia a la baja.

Esto implica que en los mercados se ha asumido que, pese a las amenazas, en términos prácticos, Trump tiene recursos legales limitados para instrumentarlas.

No se trata de desestimar al presidente de Estados Unidos. Es un hombre sumamente poderoso. Pero aun él tiene un poder con límites.

Y si trata de saltar esos límites de manera sistemática en Estados Unidos, va a estar cavando su tumba política.

Eso no significa que hay que sentarnos a esperar, sino a hacer lo que hay que hacer: negociar desde la posición más ventajosa para México y si hay que enfrentarse al gobierno norteamericano, como ya empezó a ocurrir, hacerlo con cálculo y estrategia, y no como en un pleito callejero.

Twitter: @E_Q_

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