Opinión

Joseph Beuys. Todo ser humano es un artista

 
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Joseph Beuys. (http://www.dw.com/es/joseph-beuys-todo-ser-humano-es-un-artista/a-1866805)

“Todo ser humano es un artista”, dijo Joseph Beuys hace 37 años. Ésta es una de sus frases más célebres. Se ha escrito mucho de ella, muchas y diversas han sido las interpretaciones. Tiene tal resonancia, sobre todo, por la transgresión que supone con respecto a la figura y el rol del artista, su supuesta superioridad y su supuesto aislamiento con respecto al entorno social.

Este gesto de generosidad y apertura es una crítica con respecto a la manera en la que se ha monopolizado e instrumentalizado la creatividad en nuestras sociedades “avanzadas”.

Pero no hay que adelantarse.

Artista plástico alemán que partió de la escultura y del material para, poco a poco y desde su imaginario personal —matérico y conceptual—, ir ampliando de forma congruente su práctica hasta llegar a la construcción de acciones que transformaran el espacio social a corto, y también, a largo plazo. A esto él le llamaba plástica social. De hecho, la frase completa habla de la plástica como proceso evolutivo dentro del cual el ser humano aparecería como artista. ¿Esto qué quiere decir?

Que el ser humano podría —de manera autodeterminada— hacer lo que quiere, pues ha desarrollado la conciencia suficiente para entender la posibilidad superior (no egoísta) implícita en esta idea: que todos somos libres de hacer lo que queremos.

Beuys nació en Krefeld en 1921 y murió en Düsseldorf en 1986. Muchas de sus imágenes surgen del caudal y del imaginario que forjó de niño en el campo, al aire libre, en paisajes extensos y planos de Renania del Norte-Westfalia. Allí en la naturaleza, jugando a ser pastor, construyendo un zoológico con los demás niños del pueblo es que nacen sus corazonadas, donde tuvo el tiempo de hilar y construir cierto sentido entre los fenómenos naturales de su entorno y sus inquietudes como para poder relacionar la noción de crecimiento con la de transformación.

Mucho después, de adulto, siendo artista y activista, acostumbrado tanto a las tribunas como a la calle, su interés por lo primitivo, lo instintivo, lo sagrado y lo social derivó en una concepción antropológica del arte; un puente entre el arte y la política.

El que sea hoy un referente obligado del arte contemporáneo se debe, sobre todo, a sus objetos y acciones. Pero, también, a sus reflexiones y cómo han sido puestas en práctica, por él y por otros.

De su interés por la libertad y la participación surgen los planteamientos con respecto a la participación ciudadana. Fue fundador de la Organización para la Democracia Directa. Al rastrear su legado se puede llegar al ómnibus que hasta la fecha sigue recorriendo las calles de Europa para promoverla.

Regresando a la frase que dio inicio a esta sucesión de ideas, decir que todo ser humano es artista es decir que ahí donde el ser humano despliega sus capacidades, es artista. Ese lugar donde esto puede darse no existe aún —ni en ese entonces, cuando Beuys estaba vivo, ni ahora— y tiene que ser construido colectivamente. Ese involucramiento en la construcción de nuestro espacio social haría simultáneamente surgir al ser humano con la conciencia que se requiere. El proceso mismo de plástica social esculpiría a ese ser humano. Hacer de la sociedad una obra de arte habría sido el propósito.

Respondo con palabras del cineasta cubano Julio García Espinosa de su libro Por un cine imperfecto: “El arte no va a desaparecer en la nada, va a desparecer en el todo”.

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