Opinión

Josefina

 
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Josefina Vázquez Mota

Ratifico mi posición apartidista, señalando nuevamente que nunca he militado ni pienso militar en partido alguno, dado el bien ganado desprestigio por el que atraviesan y han atravesado estas instituciones.

Poco después de las elecciones presidenciales de 2006 caminaba junto a Gustavo Madero, presidente del PAN en esos momentos y le solté una pregunta a bocajarro “¿Por qué traicionaron a Josefina Vázquez Mota al no apoyarla con toda la fuerza de tu partido en su lucha por la presidencia?” Madero se quedó callado varios minutos, no contestó y cambié la conversación.

¿Traicionará el PAN nuevamente a su candidata a la gubernatura del Estado de México o la apoyará con todo para conquistar este preciado bocado político? El Estado de México está junto a la Ciudad de México, pero se parecen y no se parecen. Estas entidades son las más apetecibles en vista a su dimensión electoral y la significativa influencia que esto tiene para la elección presidencial. El PRD gobierna la Ciudad de México (antes Distrito Federal) desde que en el 2000 triunfó el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. El Estado de México siempre ha estado en manos del PRI. Las elecciones próximas en este estado presentan contendientes que pudieran arrebatarle esta hegemonía. La competencia entre PRI, PAN Y Morena está candente.

Pero volvamos a Josefina ¿El PAN la apoyará o la traicionará nuevamente a cambio de…? Hasta el momento parece contar con su decido apoyo y en la foto que aparece en la prensa el pasado lunes se ve a los líderes de este partido, incluyendo al expresidente Felipe Calderón, arropando a su candidata.

Sin embargo, los ciudadanos podemos pedirle a Josefina que aclare debidamente y sin lugar a dudas la crítica que ha recibido por parte de Mexicanos contra la Impunidad y la Corrupción respecto al manejo de los fondos recibidos entre 2014 y 2016 destinados a la atención de consulados en Estados Unidos. La siembra de sospechas es un ingrediente político muy peligroso.

Tres candidatos muy diferentes en sus antecedentes y en su personalidad. Por el PRI, quien gobierna este estado desde su fundación en 1940, un candidato cuya familia ha sido parte viva del sistema. Josefina, con su carta de candidata (fallida) a la presidencia de la República, Y por Morena una candidata poco conocida, pero con una atractiva carrera; hija de un albañil, con obvias carencias económicas, ha conquistado por su propio esfuerzo el derecho a competir por la candidatura de su Estado.

Josefina, quien luce fuerte, lanza sus misiles contra el PRI y su candidato. El PRI, quien pasa a nivel nacional por su peor momento, ocupa un vergonzoso tercer lugar en las preferencia electorales a nivel nacional. El PRI, cuyo dirigente, Enrique Ochoa, asegura que regresará al pasado y nosotros nos preguntamos: ¿Y esto es bueno? ¿Se referirá al pasado en donde sólo existía la 'dictablanda' (como se le decía en aquel entonces) de ese partido hegemónico? Lo cierto es que si el PRI pierde las elecciones en el Estado de México, el riesgo de quedar en tercer lugar en las presidenciales está presente.

Josefina se juega su carrera política. El PAN se juega su prestigio. El PRI se juega su vida política y Morena está en la lucha.

Mi gallo (¿gallina?) es Josefina.

Mañana será otro día.

El autor es presidente de Sociedad en Movimiento.

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