Opinión

Izquierda protesta contra la izquierda

Se autodenominan de izquierda quienes mediante la vía democrática o violenta buscan el poder para implantar un sistema socialista que sustituya al capitalista, al que consideran causa de pobreza y explotación de trabajadores.

En México recientemente fueron masacrados, en un acto injustificable y reprobable desde cualquier ángulo, decenas de estudiantes, y aunque se sabe quiénes están involucrados no están claras las causas. La mayoría de organizadores de protestas violentas en respuesta a ese salvaje y antidemocrático acto, están ligados a grupos de izquierda, al igual que las víctimas y los autores intelectuales de esas muertes. La normal a la que pertenecían los muertos y desaparecidos es controlada por grupos de radicales de izquierda. Las autoridades municipales involucradas en la matanza, aliadas con criminales, son de un partido de izquierda (PRD) y el Estado donde aconteció la masacre está gobernado por la izquierda (PRD).

La normal donde estudiaban los masacrados es semillero de guerrilleros y de radicales. Se enseña marxismo leninismo. No salen maestros preparados para educar sino para protestar violentamente. De ahí son los seudo-estudiantes que hace más de un año prendieron fuego a una gasolinera donde se calcinó vivo un trabajador. Esos antecedentes no justifican la reciente masacre, pero dejan claro que el objetivo de esa normal es formar activistas que luchen por implantar el socialismo por la vía de la violencia, no maestros para educar a los niños.

Eran conocidos por el gobierno estatal de izquierda del PRD los nexos con el crimen organizado del alcalde de izquierda, del mismo partido, involucrado en la autoría intelectual de la matanza. Los grupos de izquierdistas que organizan protestas en los que queman edificios, apedrean oficinas y cierran impunemente vías de comunicación, afectando a miles de ciudadanos pacíficos, pasan por alto que esos lamentables hechos son producto de grupos de izquierda aliados con criminales y la tolerancia de autoridades estatales de izquierda.

No tienen autoridad moral quienes condenan la violencia cuando sus correligionarios son víctimas, pero la enseñan, la justifican y la ejercen como un vía para llegar al poder.