Opinión

Inversión y desarrollo inmobiliario

 
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La Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) y sus 79 empresas asociadas anunciaron ayer ante el presidente Enrique Peña Nieto, que en el curso de esta administración, invertirán más de 32 mil millones de dólares (mdd) en desarrollos de vivienda, oficinas, centros comerciales y turísticos, parques industriales y obra pública y de infraestructura.

En los últimos cuatro años han realizado inversiones en el país por más de 21 mil 500 mdd, lo que da un promedio anual de alrededor de 5 mil 300 mdd.

Esta cantidad es mayor a la suma total de las exportaciones anuales de México a Centroamérica (5 mil mdd aproximadamente) y refleja bien la confianza de los desarrolladores en nuestro país y en su economía, la cual ha mostrado ser capaz de sortear con éxito los embates de un difícil entorno internacional.

La inversión en el sector inmobiliario es sin duda una fuerza activa que cada día suministra energía al crecimiento económico de México, a la creación de empleos y al crecimiento y enriquecimiento de nuestras ciudades.

Para empezar, la inversión inmobiliaria impulsa el crecimiento de más de 40 ramas de la economía que, más allá de las vinculadas directamente a la construcción (hierro, acero, cemento), incluyen a otras como la de la madera, el aluminio o el vidrio. Que este sector ha sido especialmente dinámico en el pasado reciente lo muestra el hecho de que, por tres años consecutivos, el PIB Edificación ha crecido por arriba del PIB Nacional (4.3 por ciento).

En lo que se refiere al empleo en el sector de la construcción, éste ha seguido el crecimiento inercial de la industria al crecer a una tasa del 9 por ciento (en el cuarto trimestre de 2016).

En total genera 1.6 millones de empleos formales. Los 515 proyectos que desarrollará la ADI en el curso de la administración 2012-2018 le permitirán crear en promedio 200 mil empleos anuales, es decir un nuevo empleo para alrededor de 550 personas por día. Estos 515 proyectos comprenden un total de 60 millones de metros cuadrados de construcción y se desarrollan en 28 entidades de la República contribuyendo así al crecimiento y desarrollo de nuestras ciudades.

Las inversiones de la ADI son resultado de una confianza creciente en la solidez y el futuro de nuestra economía, una confianza que no se limita a la de los desarrolladores inmobiliarios sino que incluye, por supuesto, la de sus clientes, es decir la de quienes hoy contratan un crédito hipotecario o invierten sus ahorros en la adquisición de una casa, un departamento, una oficina o un local comercial. El mercado inmobiliario muestra bien que la fortaleza económica de México radica hoy en nuestro mercado interno.

El consumo interno ha sido el principal motor de crecimiento económico de México en los últimos años. Si potenciamos este motor con la paulatina recuperación de otras variables económicas, al final del 2017 tendremos sin duda un crecimiento que superará las expectativas actuales.

La inversión es producto de la confianza y ésta deriva de la plena instrumentación de las reformas estructurales impulsadas al inicio de esta administración. Esperemos que muchos más empresarios, además de los del sector inmobiliario, inviertan hoy con decisión para beneficiarse, en el corto y el mediano plazos, de un mercado interno sano y en expansión.

*Secretario de Hacienda y Crédito Público