Opinión

Innovación para la ganadería mexicana

 
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Universo Pyme.

El asunto no tiene desperdicio si consideramos que México está internacionalmente comparado, dentro del grupo de los 10 países más importantes en materia ganadera.

Con una producción de 40 millones de cabezas de ganado anuales, números gruesos; somos el sexto productor de carne y el segundo exportador de ganado en pie, según datos oficiales.

Pero ese no es el punto relevante. El caso de importancia señala que esta industria padece mucho de problemas de salud del hato que si no se atienden con oportunidad y eficiencia puede representar para un ganadero el perder todo el hato en pocos días o bien que al intentar controlar una infección en sus animales tenga que invertir grandes cantidades de dinero para tratar de evitar, en muchas ocasiones sin suerte, que los ejemplares sanos sean contagiadas por los enfermos.

Una hija de un ganadero, estudiante de una institución educativa superior en Veracruz ha conseguido en la incubadora iLAB en Xalapa un desarrollo tecnológico consistente en un arete para los bovinos que detecta las 24 horas por 7 a la semana tres variables: temperatura, frecuencia cardíaca y presión sanguínea.

Esto se efectúa todo el tiempo. El sistema, cuando detecta, por ejemplo, valores que se desvían de la media inmediatamente emite una alerta tanto al dueño del ganado como a los administradores y al grupo de veterinarios o veterinario responsables del hato. Es decir. Una décima de variación en temperatura es reportada en cuestión de segundos lo que ofrece un margen de operación importante para la atención del animal y para evitar que un problema involuntariamente consentido acabe con parte del grupo.

Melina García Herrera es la emprendedora que en poco más de un año y medio de trabajo, ensayo y error, ha hecho posible esta innovación que pudiera tener un gran impacto favorable entre los ganaderos nacionales. Ha realizado ya las patentes correspondientes a su desarrollo que tiene un tamaño aproximado de la mitad de lo que mide a lo largo una tarjeta de crédito. Se le coloca en el lóbulo de la oreja del animal.

Además este desarrollo cuenta con un algoritmo que permite al sistema ir conociendo las pautas de comportamiento del ganado, de cada uno de los integrantes de tal forma que conforme pasa el tiempo almacena más información que permite que diferencias de comportamiento acostumbrados se reportan también a los dueños y veterinarios. Es decir, cuenta con inteligencia emocional.

El informe, que llega directamente a dispositivos móviles de los involucrados se almacena también en el sistema y pueden ser monitoreados en cualquier momento en todo lugar del mundo con acceso a internet.

Este arete tecnológico también tiene un sistema de GPS que permite ubicar al animal en caso de robo o extravío. (Esposas absténganse de contratarlo).

Lo que quieren los responsables de LIFE MONITOR, encabezados por Melina García Herrera, principal ejecutora del proyecto es tan solo un millón de pesos para comenzar la producción en serie y poder ofrecer el servicio de monitoreo a tan solo dos dólares el mes por cabeza de ganado.

Luego de este proyecto va por un monitor para los perrhijos (mascotas caninos) y para equinos.

Para comunicarse con esta muchacha mexicana al correo: melina@thelifemonitor.com

Twitter:@ETORREBLANCAJ

Correo:direccion@universopyme.com.mx

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