Opinión

Innovación mexicana detecta plagas de cultivos

 
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Universo Pyme.

Como nunca en cuatro décadas y media, los productores de café en México se enfrentan a una de las más agresivas royas que hayan experimentado. La roya es una enfermedad que afecta al cafetal y no sólo reduce la calidad del cultivo, también el rendimiento que ofrece.

En la mejor época del café mexicano, que disfruta de una calidad excepcional, México consiguió una cosecha de 6.2 millones de sacos.

En el periodo 2014-2015 la producción fue de 3.3 millones y para el ciclo 2015-2016 se espera una de 3.4 millones de sacos.

En 1985 el rendimiento fue de 3.2 toneladas por hectárea y en 2016 bajó a 1.2 toneladas. Reportes específicos de este problema los puede encontrar en una información publicada por este diario gracias a un trabajo de Thamara Martínez el 24 del presente mes.

Está presente el área de oportunidad a la que nos hemos referido en tantas ocasiones. En un lado están los problemas, y la política pública que pudiera encaminarse a atender esas necesidades está en otra frecuencia.

'Milagrosamente' la sociedad civil, la comunidad de emprendimiento, toma cartas en el asunto.

Un equipo de cinco jóvenes veracruzanos ha desarrollado una tecnología que es capaz de detectar enfermedades de una planta e incluso las carencias que tiene el suelo, la tierra de donde parte, con tan sólo un centímetro cuadrado de hoja de la planta, arbusto o árbol.

El desarrollo tecnológico se llama Biocorder. Es producto de tres años de trabajo intensos. Nosotros conocimos a Alan Trejo.

Este aparato recibe el fragmento de hoja de la planta, arbusto o árbol y entre tres y cinco minutos realiza un análisis químico de sus componentes. Sería el equivalente a una biometría hemática del ser humano.

Es capaz de reconocer cualquier padecimiento y además entrega un análisis de la planta y suelo. Las enfermedades las detecta antes de que el padecimiento o problema sea presentado a los ojos del agricultor.

Esta tecnología recibe el fragmento de hoja de la planta y lo que hace este aparato del tamaño similar a la de una Tablet es destruir, fragmentar la muestra y al través de determinados algoritmos que se le alimentan y algún reactivo realiza el estudio in situ, es decir, junto al ejemplar al que se revisa.

No se necesita ser agrónomo para vincularse con este aparato que dará los resultados de presencia de enfermedades del cero al cinco siendo cero ausencia de patógenos y cinco una enfermedad muy avanzada.

Este Biocorder también recomienda tomar muestras a determinada distancia de la primera valoración para constatar si hay enfermedades (en caso de que en la primera muestra no hubiese) o para detectar en qué radio la infección se ha propagado.

Esto representa no sólo la ventaja de iniciar el tratamiento de recuperación de la planta antes, sino incluso ahorros significativos que se muestran en la cantidad de dinero que tiene que invertirse para atender la plaga o bien para evitar que fungicidas o insecticidas muy agresivos acaben afectando el rendimiento o la calidad de la cosecha.

El asunto ya ha demostrado eficiencia pero de todas maneras corren en estos días otra prueba, la última antes de pensar en el desarrollo comercial y lanzamiento respectivo, en Huatusco, uno de los 212 municipios del estado de Veracruz.

Los muchachos veracruzanos al fin decidieron iniciar con la detección de la roya. Alan Trejo Tapia espera antes de que finalice mayo tener la última constancia de que la tecnología funciona para ir a la caza de 900 mil pesos para tener ya el desarrollo comercial y lanzarlo al mercado de ser posible a finales del año. Este casi millón de pesos concede 10 por ciento de participación del negocio.

Lo triste del caso es lo que en varias ocasiones hemos escrito. Por un lado está la política pública, por otro están los problemas, por otro las autoridades de los sectores involucrados (en este caso Sagarpa) en otro lado el Inadem, en otro las autoridades de Veracruz, en otro los inversionistas, en otro los afectados y, en otro, posiblemente quienes tuvieran dinero para echar a andar estos proyectos comercialmente y para sacar provecho, en este caso, del desarrollo que obtuvieron estos muchachos del iLab en Xalapa, la incubadora de alto impacto que encabeza Víctor Moctezuma.

Seguro los cafetaleros mexicanos, fundamentalmente indígenas, no saben de este desarrollo tecnológico, no lo ha de saber la Sagarpa, no lo sabe el Inadem posiblemente, lo desconocen los inversionistas probablemente interesados.

No hay un problema “aquí” y enfrente el sector público en distintos niveles de responsabilidad y especificidad, el ecosistema emprendedor convocado para resolver el problema y los inversionistas listos para valorar lo que surja.

No parece haber una coordinación entre autoridades, esfuerzos del ecosistema emprendedor, afectados por los problemas. Las soluciones tardan en implementarse porque no hay redes de vinculación que faciliten el trabajo conjunto. Una pena.

Para comunicarse con estos muchachos del iLab a biocorder@gmail.com o bien aale.trejotapia@gmail.com

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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