Opinión

Innovación estratégica

 
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La industria de China, es reemplazada por robots

Por Martín Jorge del Castillo y Castillo.

El autor es presidente del Comité Técnico Nacional de Dirección Estratégica del IMEF.

El Comité Técnico Nacional de Dirección Estratégica del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) impulsa el pensamiento estratégico en las empresas mexicanas.

La estrategia empresarial llevada a cabo mediante un modelo de gestión, facilita a la empresa plantear el cumplimiento de su misión y visión a través del análisis del entorno interior y exterior y promueve la detección de oportunidades en el mercado.

Las empresas actuales requieren ofrecer productos y servicios que no solamente atiendan necesidades o problemas específicos, sino que también sean atractivos, competitivos y con alto valor.

Un punto en la agenda de la Dirección de Empresas es mantener la continuidad en el mercado de sus productos y servicios, respondiendo a un cliente o consumidor (cliente) cambiante e informado, que se orienta a maximizar el valor recibido en lo que usa y consume.

El concepto de valor también evoluciona en términos de cumplimiento de parámetros de calidad, precio o servicio, así como en aspectos que influencian la experiencia del Cliente, entre otros: desempeño, beneficio, eficacia, diseño, estética, respeto al medio ambiente, tipos de insumos, canales de consumo y respuesta sensorial.

La Innovación es un objetivo estratégico de empresa centrado en el incremento permanente del valor ofrecido y en nuevas formas de entregar valor, a partir del descubrimiento de oportunidades que mejoren la experiencia del cliente.

Innovación no debe confundirse con modificaciones a procesos de producción o servicios, como resultado de programas de mejora continua o reingeniería, que solucionan problemas o eliminan defectos, reducen costos, o refinan el producto terminado.

La innovación requiere integrar varios elementos primordiales, el primero es el conocimiento del cliente, sus necesidades presentes y tendencias futuras así como el conocimiento del mercado, con esta información se establecen las líneas de diseño innovador.

El segundo elemento es el diseño innovador del producto o servicio, lo cual refiere a lo que se proyecta al cliente, y debe tenerse en cuenta facilitar la atracción entre el diseño proyectado y cómo será percibido para convertirse en una selección preferente.

El tercer elemento es el conjunto de funcionalidades o características que se entregarán al cliente y como serán explotados. Esta es la ejecución misma del diseño que crea valor, y en la que interviene la interacción directa con el cliente. La Innovación utiliza la ejecución del diseño como canal de entrega del valor al Cliente.

El cuarto elemento es la percepción de valor, donde el Cliente determina el valor recibido por la innovación. Esto es equivalente al momento de verdad en el servicio y constituye el reconocimiento del valor entregado, cuando la innovación alcanza su punto de logro o fracaso.

Por último, el aprendizaje derivado de las iniciativas de Innovación acumula experiencia que enriquecerá los proyectos futuros.

No se puede hablar de innovación sin hablar de costos que requieren una consideración especial para financiar las iniciativas estratégicas. Es recomendable incorporar este concepto en el Presupuesto Estratégico.

En conclusión, la innovación constituye un objetivo estratégico para generar una ventaja competitiva que incremente el valor al cliente y a la empresa.

El IMEF divulga a la sociedad artículos que coadyuvan a mejorar la toma de decisiones en el ámbito de los negocios en México y un tema determinante para ello es la dirección estratégica en los mismos, motivo de estas líneas.

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