Opinión

Ingreso objetivo y
señales a los productores

De acuerdo con lo que se dio a conocer cuando se presentó el “presupuesto agroalimentario” para 2015, el pasado 27 de noviembre la Sagarpa estableció los nuevos niveles del programa Ingreso Objetivo para los principales granos y oleaginosas. Como se ha señalado en este espacio, el ingreso objetivo no es otra cosa que un precio mínimo por tonelada comercializada, que opera cuando el precio de mercado se ubica por debajo del establecido y cuya diferencia la aporta Sagarpa como un apoyo directo al productor. Si se aplica correctamente, ese instrumento también es de utilidad para orientar a los productores acerca de la estructura y niveles de precios que anticipan las autoridades, así como para incentivar o desincentivar la producción de determinados bienes agrícolas.

Como señaló esa secretaría en su comunicado, dicho “incentivo se otorgará a los productores que comercialicen su cosecha a través del mecanismo de agricultura por contrato para los cultivos de maíz, trigo, sorgo y soya; para el resto de los cultivos elegibles, el incentivo aplicará a los productores que cumplan con un contrato de compraventa”, y plantea que “brindará certidumbre a los productores de granos y oleaginosas para que continúen en su actividad”.

A partir de esos criterios, se justificó un incremento sustancial del ingreso objetivo que no se actualizaba desde hace tres años: 34.5 por ciento en promedio para los diez cultivos incluidos en ese programa (con aumentos desde 8.0 por ciento para el algodón hasta 50 por ciento para el maíz), que se compara con una inflación acumulada del orden de 15 por ciento en ese periodo.

Además, los ingresos objetivo se situaron en niveles similares o superiores a los precios prevalecientes en los mercados internacionales, cuando lo que persigue ese instrumento es determinar un ‘precio piso’ y no una referencia para los precios de mercado. Ello podría explicar que actualmente los precios que han negociado productores y autoridades se ubiquen muy por encima de los internacionales; por ejemplo, el del maíz en Sinaloa en torno a tres mil 850 pesos por tonelada y en Tamaulipas en cuatro mil pesos por tonelada, en comparación con dos mil 100 en Estados Unidos. El costo para los consumidores y/o para el gobierno (a fin de cuentas, para el contribuyente) no tendrá precedente.

A ello se agrega un cambio importante en la estructura de precios relativos: con excepción del sorgo, los ingresos objetivo de todos los productos se redujeron con respecto al del maíz, lo que envía la señal de que será más rentable producir este grano en detrimento de la producción de oleaginosas, de trigo panificable y algodón, en las que México es deficitario. Mala estrategia, que además se contrapone con otros programas como el de reconversión de cultivos, lo que envía señales contradictorias a los productores sobre las políticas que instrumenta el gobierno.

El programa de Ingreso Objetivo sólo aplica a productores con orientación comercial que operan bajo contrato de compraventa registrado en Sagarpa, esto es, margina a los denominados “productores de transición” que venden excedentes cuando los tienen, generalmente en mercados locales. Si bien estos últimos podrían beneficiarse parcialmente del alza de precios que previsiblemente se registrará por esa estrategia, no será al grado de los productores comerciales que aprovechan no sólo el ingreso objetivo sino los apoyos a coberturas de precios y a bases de compensación, entre otros.

Además, esos productores de menor tamaño relativo no podrán acceder a los apoyos gubernamentales del programa, que cada vez es más discriminatorio y regresivo, pero al que se le asignan recursos crecientes en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Así, no hay claridad de la política agroalimentaria en términos de las señales que se busca transmitir a los productores ni desde una óptica coyuntural –precios a los que pueden comercializar sus cosechas– y, mucho menos, estructural: decisiones de siembra, apoyos disponibles, productos y segmentos de productores a apoyar, acceso a información de mercado, etcétera.

Twitter: @ruizfunes