Opinión

INE de colores

Sólo les faltó la alfombra roja. Apenas se abrieron los sobres lacrados y firmados con los nombres de los finalistas a convertirse en consejeros del Instituto Nacional de Elecciones (INE), comenzaron a trazarse las rutas de la negociación.

El principio de la pureza absoluta de los consejeros y el apartidismo fue una bandera de otros tiempos. Y hoy se reconoce que los partidos son los que decidirán quiénes serán los consejeros del INE.

Los que están muy cerca de las negociaciones, aseguran que la presidencia nacional del INE le podría tocar a Marco Antonio Baños si el PRI da respaldo a Arturo Sánchez y a Jacinto Silva. Hasta no ver.

PAN y PRD, votos renovados

Que se sepa, los dirigentes del PAN y PRD, una interina y el otro en sus últimos meses, no renovaban sus votos de la alianza al menos desde el 29 de noviembre de 2013, cuando Jesús Zambrano decidió levantarse de las mesas de análisis del Pacto por México.

Cuando se conmemoró el primer aniversario del Pacto por México los ánimos ya se habían enfriado, aunque el corazoncito de Gustavo Madero todavía no daba el no rotundo. Y no lo dio. Fue Cecilia Romero, quien ya empoderada, aunque sea por unos meses, convocó a Zambrano, dicen, para dar un manotazo en la mesa. Al menos a Cecilia Romero se le veía feliz.

Horas antes, paradójicamente, Gustavo Madero en la mesa del Instituto Aspen, defendía los acuerdos partidistas que dieron lugar a la reforma de telecom.

Seguramente el PRI optará por la prudencia y redoblará el trabajo de su equipo de negociadores, aunque en términos llanos podría aprobar las iniciativas con una mayoría simple, pues esta vez no se trata de reformas constitucionales. Pero todo indica que por lo menos habrá un serio esfuerzo de negociación por parte de los tricolores.

Y ya se verá cuánto dura este dulce acercamiento de la oposición.