Opinión

Inclusión financiera: avances limitados

 
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Cajero automático de Banco Azteca. (Edgar López)

Uno de los objetivos de la reforma financiera de 2014 fue incrementar la inclusión financiera; esto es, el acceso de la población a instrumentos e instituciones del mercado financiero, en particular del sistema bancario y, por tanto, una mayor bancarización de la economía. En su comparecencia en el Senado en este mes el Gobernador del Banco de México presentó un panorama en ese ámbito, al que denominó “Regulación Microeconómica de Mercado Financieros por Banco de México” (sic).

En las actividades de crédito, en 2015 la cartera de la banca múltiple creció a las tasas más elevadas de los últimos tres años: a diciembre la comercial aumentó 14.3%, la de consumo 9.1% y la de vivienda 8.5%; de ésta, y como lo reportó El Financiero esta semana, la de mayor dinamismo fue la de vivienda media y residencial, en tanto que la de interés social registró una contracción en relación con 2014. En general, las tasas de interés activas, que corresponden a las que se cobran a los usuarios del crédito, en 2011-2015 registraron una disminución moderada, lo que sigue representando un obstáculo para una mayor inclusión financiera y para el crecimiento de las actividades productivas en el país.

En ese sentido también se comportaron las comisiones cobradas por los bancos; por ejemplo, los ingresos de comisiones por apertura y manejo de cuenta se redujeron de $310 pesos al año en 2007 a $100 en 2013 y a $90 en 2015, mientras que los ingresos por operaciones de banca electrónica entre el número de usuarios pasaron de casi $1,200 pesos al año, a $240 y a $220 en esos periodos, respectivamente. Esa disminución ha sido parciamente compensada por un incremento en los saldos promedio mínimos de las cuentas que exigen los bancos para no pagar o reducir las comisiones, con lo que la regulación no ha sido del todo efectiva en esta materia.

En cuanto al sistema de pagos, sí se registran avances importantes a pesar de que se ha incrementado sustancialmente el uso de efectivo, a raíz de la reforma tributaria y la supuesta mayor fiscalización vía medios de pago bancarios. El uso de tarjetas de crédito aumentó de 37% del total de operaciones anuales al menudeo por medios electrónicos en 2006 a 65% en 2015, con un incremento de 16.3% anual, mientras que las transferencias electrónicas aumentaron 9.1% por año en ese periodo.

Además, las denominadas terminales punto de venta (comercios en los que se puede pagar con tarjetas) se duplicaron en los últimos siete años. Sin embargo, México todavía registra severas deficiencias en la disponibilidad de cajeros automáticos, al ubicarse en 49 por cada 100 mil habitantes adultos, que corresponde al promedio mundial, pero se compara desfavorablemente con 77 de la OCDE, 80 de la zona Euro, y 222 en América del Norte; y aún con los países latinoamericanos más grandes.

Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015, el porcentaje de adultos con una cuenta de ahorro fue 44%, con un crédito formal 29% y con un seguro privado 25%, lo que se tradujo en un índice compuesto de 39% de adultos con acceso a servicios financieros, nivel muy inferior al de países con desarrollo similar al de México, y muy lejos de lo que se esperaría producto de la reforma.

Apoyos a Pemex. La semana pasada en este espacio me referí a qué podría hacerse en Pemex; el envío de mi contribución fue simultáneo al comunicado de Hacienda con las medidas de apoyo. Estas serán insuficientes: se le aporta al patrimonio 53% de lo que se le extrajo en 2014; se liberan 47 mil millones que ya se le habían otorgado, con un cambio de destino, del pago de pensiones a pago a proveedores; y se regresa al límite de deducciones de costos que estaba vigente antes de la nueva ley (6.50 dólares por barril en promedio) y que no debió reducirse. Medidas que alivian la situación financiera y de pasivos coyuntural pero que en nada contribuyen a la eficiencia operativa y corrección de problemas estructurales de la empresa, aunque “es mejor que nada”. Y el Consejo sigue de adorno.

Twitter:@ruizfunes

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