Opinión

Iguala, el pecado del general

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Rubén Darío Alzate, general del Ejército colombiano

El Ejército, que nos perdone el presidente, el secretario de Gobernación, el procurador y todos aquellos que afirman que los militares no tienen nada que ver en lo que sucedió en Iguala, tiene cosas que aclarar. La tarea le toca al secretario de la Defensa, general Salvador Cienfuegos, porque su antecesor, el general Guillermo Galván, fue un benefactor importante del exalcalde de ese municipio, José Luis Abarca, y de su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, a quienes les regaló un terreno de 70 mil metros cuadrados sobre el que construyeron Plaza Galería “Tamarindos”, el orgullo aspiracional de los igualtecos.

Para entonces, la Secretaría de la Defensa Nacional tenía conocimiento de toda la información de inteligencia en poder del gobierno de Felipe Calderón sobre el cártel de los hermanos Beltrán Leyva, cuyos jefes de sicarios en Guerrero y Morelos eran Mario y Alberto Pineda Villa, hermanos de la esposa del exalcalde. Pese a ello, el general Galván, les concedió beneficios. Aun después de que los hermanos fueron asesinados por el entonces jefe de ese cártel en 2009, Arturo Beltrán Leyva, y los padres de la señora Pineda Villa fueron detenidos por su relación con el narcotráfico, [no] corrigió su respaldo a la pareja.

La historia de la donación realizada por el general Galván a Abarca y Pineda Villa, que actualmente están presos, ella por delincuencia organizada y él por dos homicidios, incluidos el de los 46 normalistas de Ayotzinapa, no es secreta. Como muchas de las cosas que suceden, es pública y fue dada a conocer en su tiempo por la prensa. El 22 de enero de 2008, el reportero Israel Salgado Urióstegui, publicó en el portal del Diario 21, un periódico que se edita en Iguala, una nota informativa sobre el inicio de la obra de Plaza Galerías “Tamarindos”:

“Acompañado por el presidente municipal, Antonio Jaimes Herrera, del senador Lázaro Mazón Alonso y los empresarios locales, José Luis Abarca Velásquez y María de los Ángeles de Abarca (el secretario de Desarrollo Económico de Guerrero, Jorge) Peña Soberanis participó en representación del gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo, en la colocación de la primera columna de acero, con lo cual arrancó la construcción de dicho centro comercial en cuatro hectáreas de terreno.

“El titular de la Sedeco reconoció el esfuerzo y la tenacidad de los empresarios igualtecos, quienes desde hace dos años iniciaron las gestiones para construir este espacio comercial que constará de una tienda de autoservicio (Coppel), siete salas de cine tipo estadio (Cinépolis), tienda departamental en tres niveles (Megacomercial Mexicana), un local departamental de tres niveles, 57 locales comerciales y estacionamiento con 720 cajones.

“Peña Soberanis indicó que este esfuerzo de los inversionistas igualtecos representa un parteaguas en el desarrollo social y económico de Iguala… Por su parte, el presidente municipal Antonio Jaimes Herrera dijo que este centro comercial elevará el nivel de pueblote que tiene Iguala al de una ciudad camino a la modernidad y el desarrollo”.

En su información, el reportero Salgado Urióstegui registró el agradecimiento que hizo el alcalde de su antecesor, el senador Mazón, quien “inició este proyecto”. Mazón impulsó a la pareja en la vida política y como secretario de Salud del gobierno de Ángel Heladio Aguirre se perfilaba como candidato a la gubernatura por Morena, pero su carrera pública se colapsó por la desaparición de los normalistas en Ayotzinapa, cuando Abarca era alcalde. Mazón, quien también habló en la ceremonia, dijo, según Diario 21:

“En su participación, el senador Mazón Alonso agradeció al exdiputado Rubén Figueroa su intervención para poder entrevistarse con el entonces secretario de la Defensa Nacional, quien donó ese terreno bajo la condición de no construir nada, sólo ocuparlo para vías de acceso y áreas recreativas, ‘y después de tanto tiempo de lucha, coraje y lágrimas, ahora se colocó la primera columna’”.

Mazón fue senador de septiembre de 2006 a agosto de 2011, y el secretario con quien habló fue el general Guillermo Galván, que entregó el terreno en la primera parte del gobierno de Calderón. Las gestiones, también por intermediación de Figueroa, exgobernador de Guerrero, comenzaron en el gobierno de Vicente Fox, cuando Mazón era alcalde de Iguala y el secretario de la Defensa era el general Clemente Vega. La Secretaría de la Defensa nunca informó de esa donación, ni se sabe, porque no lo aclara Diario 21, qué hicieron para cambiar el destino de la donación, que tenía como finalidad un beneficio a la comunidad, y que terminó en un beneficio particular.

La noticia de Diario 21 permite conocer los viejos vínculos de los Abarca en Iguala, a quienes por razones tampoco explicadas hasta hoy, se les fueron abriendo las puertas a nivel estatal y federal. También habla de negligencias políticas, en el mejor de los casos, o colusión con la delincuencia organizada por parte de figuras públicas. Descuidos claros del Estado mexicano en muchas instancias, menos en donde no debe haber absolutamente ninguna fisura, en las Fuerzas Armadas.

¿Cuáles fueron las razones del general Galván para donar un terreno propiedad de la nación a criminales? ¿Cuáles para conceder el cambio de destino? El general Galván tendría que hablar, pero quien lo debe hacer, aclarar, actuar y corregir, para evitar que la mancha siga creciendo sobre el Ejército y deslindar las responsabilidades, es el general secretario Cienfuegos, quien ahora tiene la palabra.

Nota: En la columna de ayer sobre los ajustes al gasto, se publicó un dato impreciso. El recorte planeado no es al 60 por ciento del presupuesto, sino al 55-60 por ciento del gasto corriente.

Twitter: @rivapa

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