Opinión

HSBC, una caja de Pandora

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Módulo especial HSBC Suiza

El mayor escándalo sobre evasión fiscal ha estallado en el mundo aunque, sin muchas sorpresas, en México sea un asunto marginal. El vespertino parisiense Le Monde obtuvo una base de datos que Hervé Falciani, exempleado de HSBC, el banco global con sede en Londres, entregó a las autoridades fiscales francesas en 2008. La lista comprende los nombres de unos 100 mil clientes de HSBC en el mundo, a los que les manejaron cuentas especiales con el propósito de evadir impuestos. Las revelaciones provocaron el inicio de investigaciones en cuando menos tres países europeos y Estados Unidos. En México, que aporta dos mil 642 clientes a esa lista, el Servicio de Administración Tributaria de la Secretaría de Hacienda, tiene los labios cerrados.

La capacidad analítica de Le Monde se multiplicó con la construcción de un equipo de investigación sin precedentes en la historia del periodismo. El diario francés compartió su base de datos con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que desplegó sus recursos con 140 periodistas de 45 países, quienes construyeron, junto con un grupo de medios incorporados a la tarea, la película de este monumental fraude bancario que apenas comienza. La página del Consorcio revela únicamente dos nombres de mexicanos, el del empresario mexiquense Carlos Hank Rhon, y el del empresario vinculado al presidente Enrique Peña Nieto y asociado con un fraude de Siemens a Pemex, Jaime Camil, que aún no han dado la cara, pero hay muchos más.

Uno de los medios involucrados en el trabajo de identificación de personalidades con las cuentas fraudulentas de HSBC es Univisión
–Gerardo Reyes, su editor para temas de investigación, es miembro del Consorcio–, que identificó este lunes a una decena más de mexicanos, entre los que se encuentran los hermanos Alfredo y Arturo Elías Ayub, exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y director de comunicación del Grupo Carso y yerno de Carlos Slim, respectivamente, así como los expresidentes de la Bolsa Mexicana de Valores, Guillermo Prieto Treviño y Luis Téllez, además de a Eugenio Ebrard, hermano menor del exjefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard. Todos ellos ya dijeron que hay errores en la lista, y que no fueron clientes, sino beneficiados de sus padres.

La transferencia de responsabilidad, primero, es un reconocimiento que esas cuentas existen, y segundo, no exime a quienes las abrieron ni a sus beneficiarios de estar involucrados en un esquema de evasión fiscal para lo cual las declaraciones no bastan. Como en otras naciones, el SAT tendría que empezar a realizar su trabajo y su director, Aristóteles Núñez, no necesita recurrir a la base de datos del Consorcio. La información la tiene el gobierno francés desde hace seis años y puede solicitársela formalmente la Secretaría de Hacienda.

A Núñez, que le encanta exhibir públicamente a evasores, la investigación original de Le Monde debería ser un regalo caído del cielo. El problema está en si el gobierno del presidente Peña Nieto está dispuesto a hurgar en esa lista, que sería como entrar en un cuarto oscuro que, al salir, tendría que dar a conocer todo lo que encontró ahí. Pero no es lo mismo manejar discrecionalmente una lista de evasores, que tener que administrar una base de datos que comparten decenas de periodistas y medios en el mundo.

Quiénes son todos los que están ahí, no se sabe aún. De lo que ha trascendido es que hay aproximadamente 100 cuentas con no más de cuatro millones de dólares, y unas 50 con 12 millones de dólares cada una. Pero también hay algunas donde se depositaron 60 millones de dólares, y otras pocas donde hay 40 millones de dólares. El esfuerzo va acompañado con el trabajo contextual de 45 medios en igual número de países que aportan, además de los nombres y detalles de sus cuentas, un pequeño perfil de cada personajes. Por ejemplo, de los dos mexicanos que fueron lo suficientemente importantes para compartirlos a nivel mundial con una selección de clientes, se explica lo siguiente:
*Carlos Hank Rhon se hizo cliente de HSBC en 2005, y es el propietario beneficiario de una cuenta bajo el nombre de Hmex Pte. Ltd. Esa cuenta tenía 158 millones de dólares en 2006 y 2007, y el mexiquense fue asociado a otra cuenta más donde esos años llegó a tener depositados 20.1 millones de dólares.

*Jaime Camil Garza está vinculado a dos cuentas. Una bajo el nombre de Letona Anstalt, abierta en 2000 y cerrada un año después, y la otra nombrada 18075TC, abierta en 1994 y cerrada en 2002. Las personas legales asociadas a esas cuentas tienen direcciones en Liechtenstein y en las Islas Vírgenes Británicas (considerados como paraísos fiscales).

Si el director del SAT quiere perseguir contribuyentes evasores, ahora es el momento de ir por un buen número de ellos, si se ve probabilísticamente el número de mexicanos involucrados en el escándalo. De acuerdo con la base de datos del Consorcio, los clientes mexicanos que poseen mil 893 cuentas acumularon en la filial suiza de HSBC aproximadamente dos mil 200 millones de dólares –unos 34 mil millones de pesos, que es poco más de las participaciones a todos los estados mexicanos en 2013–. Nada mal sería para mejorar aún más la recaudación fiscal, si es que, como proclaman permanentemente, van en serio con este tema.

Twitter: @rivapa

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