Opinión

Hot money acecha
a México

El Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero no exagera al advertir del riesgo de una reversión de los flujos de capital que durante los últimos años han ingresado a la economía mexicana.

La tenencia de valores gubernamentales denominados en pesos por parte de inversionistas extranjeros continúa incrementándose.

Según datos del Banco de México, los valores emitidos por el gobierno que están en manos de inversionistas foráneos alcanzaron el 3 de marzo un saldo máximo histórico de 1.9 billones de pesos.

La cifra equivale a 143 mil millones de dólares, que representan prácticamente 80 por ciento de la reserva internacional del país.

Además, es superior a los 121 mil millones de dólares registrados a diciembre de 2012 y los casi 70 mil millones de 2011.

Al duplicarse ese monto en los últimos dos años, significa que hay una mayor vulnerabilidad externa de México.

El dato que llama la atención es el de los Cetes, cuya tenencia impuso el 5 de marzo un récord, con 621 mil millones de pesos. Así, de los valores gubernamentales que los extranjeros tienen en sus portafolios, prácticamente la tercera parte está en Cetes.

Estos títulos se colocan en el mercado a plazos menores a un año.
El instrumento más atesorado por los no residentes en el país son los Bonos con tasa de interés fija, que representan casi 63 por ciento de la tenencia, con 1.2 billones de pesos.

La característica de los Bonos es que se colocan a plazos mayores a un año.

Pero justo hace dos años, a principios de marzo de 2012, los Cetes representaban 26 por ciento de los valores gubernamentales en poder de extranjeros y los Bonos 68 por ciento.

El cambio de composición refleja que los inversionistas foráneos están optando por tomar posiciones en instrumentos de corto plazo, que por naturaleza son más volátiles y especulativos.

La gradual normalización de las condiciones monetarias en EU podría ocasionar una liquidación de posiciones de mayor riesgo de mercado.

De liquidarse esas posiciones, habría una salida de capitales principalmente de los mercados que han recibido flujos importantes y han pagado rendimientos extraordinarios en los últimos años.

Las más vulnerables son las economías emergentes con una posición débil.

Así, el riesgo de una reversión en los flujos de capital está asociado al inicio de la normalización de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos, aun cuando este proceso sea gradual.

La Fed empezó a reducir el estímulo monetario en enero y después anunció una nueva disminución para febrero, lo que se conoce como tapering.

Aunque México destaca por su estabilidad macroeconómica, preocupa el impacto del tapering en EU sobre los flujos de capital.

Por eso cobra importancia la reunión de hoy de la Fed, en la que según el consenso en el mercado anunciará una nueva reducción del estímulo monetario.

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@VictorPiz