Opinión

Hora de rendir cuentas

    
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ME Colegio Enrique Rébsamen. (Cuartoscuro)

Televisa dio a conocer el domingo que la escuela Enrique Rébsamen de Tlalpan tiene papeles chuecos. Simultáneamente otros periodistas documentaron, por ejemplo con imágenes de Google, cómo a ese plantel le fue creciendo la azotea. Aunque todos lo sabemos, nunca estará de más recordar que ahí murieron 19 niños.

Mario Torres, reportero de Noticieros Televisa, citó ilegalidades que habrían constado al Instituto de Verificación Administrativa (Invea):

“A través de una solicitud de información al Invea, presentada ante el Instituto de Transparencia, Acceso a la Información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la Ciudad de México (Infodf), Noticieros Televisa tiene información de que la escuela sí operaba de manera irregular, al funcionar con un documento falso que la amparaba para trabajar como escuela, cuando su uso de suelo correspondía a un uso habitacional.

“A través de transparencia, el Invea informó que luego de realizar una verificación de uso de suelo al colegio Enrique Rébsamen, se determinó que el uso de suelo es habitacional, pero que el colegio presentó un certificado de derechos adquiridos, que, al ser consultado con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México (Seduvi), resultó ser falso.

“Desde que se tuvo conocimiento de este hecho irregular, el Invea presentó una denuncia penal contra el colegio Enrique Rébsamen, por el delito de falsificación de documentos”. (http://bit.ly/2wgp5Mb)

Tristemente, el colegio Rébsamen es uno de los símbolos del terremoto del 19 de septiembre de 2017. Lo es por los niños fallecidos, por la gente que ahí laboraba y que también murió, y evidencias y testimonios de que la estructura colapsada y en general las condiciones del inmuebles violaban la ley.

En las horas y días posteriores al sismo del martes pasado, se cuentan por miles los mexicanos que han respondido ejemplarmente a la tragedia. Jóvenes y viejos, capitalinos y de cualquier otra entidad, en suelo nacional y en el extranjero, las expresiones de humanidad de muchos mexicanos son notables, extraordinarias, incluso entrañables. En ello tenemos que incluir por supuesto a elementos de la policía, soldados y marinos.

Y aunque no podemos dar por concluido el rescate, ya que si bien es remota la esperanza de encontrar a alguien con vida no es ilusoria, el protagonismo de esta emergencia se ha de trasladar desde ya a la fase de rendición de cuentas.

El problema es que tenemos autoridades que son juez y parte. Un juez bastante cuestionable como en el caso del señor Meyer Klip, presidente del Invea desde 2010.

Siguiendo la nota del colega Mario Torres: Si el Invea denunció penalmente, cuándo lo hizo, qué tanto empeño le puso al caso, a quién alertó en la administración (“oye, jefe de Gobierno, hay una escuela ilegal, una escuela, no una vulcanizadora, eh”), a quién puso a darle seguimiento a esa demanda, ante qué juez estuvo el caso, qué instancia de la delegación Tlalpan fue notificada y no atendió, etcétera.

En el caso de la escuela Rébsamen la actuación de Meyer Klip, y de autoridades delegacionales de Tlalpan previas y actuales, debería ser evaluada por un órgano con credibilidad, lo que descalifica al gobierno (es un decir) de la CDMX y a la Asamblea Legislativa.

Que informe el Invea todo lo que sabe del Rébsamen y, para empezar, de todos los inmuebles donde hubo fallecidos. Lo mismo los delegados de Tlalpan, Cuauhtémoc, Benito Juárez y Gustavo A. Madero.

En lo que ideamos una comisión de la verdad, que lo informen ya a los ciudadanos. Desde sus portales en internet. Y en entrevistas con papeles en mano. Hora de rendir cuentas.

Twitter: @SalCamarena

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