Opinión

Hoja de ruta al 18

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Gabinete

1. La renovación de la dirección nacional del PRI, los cambios en el gabinete y el Tercer Informe de Gobierno establecen una serie de coordenadas rumbo al 2018.

2. El presidente optó por alguien externo a su círculo para presidir el PRI. Hay, al respecto, interpretaciones contradictorias: algunos creen que es la expresión de una presidencia fuerte; otros la vinculan a un complejo entorno y a la baja popularidad de Peña Nieto. Finalmente, están los que manejan la hipótesis C: fue consecuencia de una rebelión de la nomenclatura.

3. Sea de ello lo que fuere, dado que todas son especulaciones, lo cierto es que el ascenso de Beltrones modificó no sólo el escenario de la sucesión presidencial, sino además rompió el canon priista de que el presidente del partido es una correa de transmisión del presidente de la República.

4. Los cambios en el gabinete han dado pie, igualmente, a otra serie de hipótesis: Leo Zuckerman considera que Meade y Nuño puntean, ante el hecho que Videgaray es una suerte de cartucho quemado; Jorge Castañeda opina en sentido contrario: todo (Beltrones, el nuevo gabinete) es una cortina de humo, el verdadero y único candidato es el secretario de Hacienda; en una dirección parecida, Ricardo Raphael de la Madrid apunta que los cambios fortalecen a Videgaray, porque los que llegaron son sus cercanos (Meade, Nuño, Ruiz Massieu).

5. Ante tal variedad de interpretaciones, imposible no recordar el viejo dicho: nada es verdad, nada es mentira, todo es del color del cristal con que se mira. De lo que no hay duda es que Videgaray fue ratificado como secretario de Hacienda y que el presidente no tiene la más remota intención de removerlo. De lo que tampoco hay duda es que Videgaray ha sido y sigue siendo el hombre fuerte del gabinete.

6. En el Tercer Informe, Peña Nieto hizo un pequeño mea culpa. Pero en lo esencial reivindicó la obra de su gobierno, confirmó que no hay más ruta que la suya y que no tiene intención de cambiar el rumbo.

7. La prioridad de la Presidencia para la segunda mitad del sexenio, más allá del decálogo que presentó, es edificar el andamiaje de las reformas estructurales. Y sienta, en consecuencia, el objetivo fundamental de la sucesión: garantizar la continuidad de su proyecto.

8. La hoja de ruta incluye, además, la preservación de las alianzas con el Partido Verde y Nueva Alianza que garantizan que, aunque el PRI se sitúe en sus mínimos históricos (28 o 29 por ciento), el candidato de esa coalición rondaría 40 por ciento de la votación.

9. La experiencia confirma, a partir del año 2000, que la elección presidencial se polariza (Fox vs. Labastida, AMLO vs. Calderón, Peña vs. AMLO) y que el tercero queda “fuera” de la competencia. En esa lógica se inscribe la condenación del populismo que hizo Peña Nieto en el aniversario del PRI y repitió en su Tercer Informe de Gobierno.

10. Porque si la contienda efectivamente se polariza entre el candidato del PRI y el abanderado de la opción populista (López Obrador), el tercer candidato se irá irremediablemente al sótano.

11. Sobra señalar que, bajo esas condiciones, el mejor escenario para el PRI sería no sólo que la contienda se polarice entre el priista y el morenista, sino además que la izquierda fuese dividida, dada una alianza panista-perredista. La elección se plantearía entonces como una suerte de plebiscito sobre el populismo, y el voto por la coalición PAN-PRD se desfondaría.

12. No hay, pues, una extrapolación absurda en el planteamiento de Peña Nieto. Su objetivo es fijar, desde ahora, cuál será el eje de la contienda en 2018. Porque lo peor que le podría ocurrir al candidato del PRI es lo que le pasó a Vázquez Mota en 2012, cuando a pesar de ser la abanderada del partido en el poder se fue al tercer sitio.

13. Esa hoja de ruta, sin embargo, no está exenta de riesgos, ya que esa polarización podría igualmente condensarse en términos de sacar o no al PRI de Los Pinos, como en 2000, y acabaría de complicarse si los perredistas se sumaran a López Obrador.

14. Las conclusiones del grupo de expertos (GIEI) sobre los 43 es sólo una muestra de cómo podría evolucionar de manera desastrosa la situación para EPN y su partido.

15. Pero, por lo pronto, cada quien está en lo suyo, particularmente el presidente de la República.

Twitter: @sanchezsusarrey

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