Opinión

Historias de Radio Centro

 
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ME. Historias de Radio Centro.

El asunto de Grupo Radio Centro y su fallido intento de incursionar en la TV ha generado gran interés público por el hecho de que se trata de una empresa de comunicación con alto perfil; de la primera licitación de frecuencias de la TV abierta en México; del único grupo radiofónico que cotiza en la Bolsa en México y de una historia empresarial muy peculiar.

Van algunos datos más, para que tenga un cuadro amplio.

Ayer le presentamos con detalles cifras que mostraban que Grupo Radio Centro difícilmente iba a contar con la capacidad económica para cubrir la oferta por más de tres mil millones de pesos, que hizo el pasado 20 de noviembre por una cadena de televisión abierta.

No es casual la búsqueda de socios o financistas en diferentes momentos del proceso. Francisco Aguirre trató de convencer a David Peñaloza de sumarse. Sólo obtuvo de su empresa, Pinfra, un crédito para realizar el depósito de la garantía de seriedad por 415 millones de pesos. Poco después, le pagó el crédito. En las últimas semanas y casi hasta la víspera del plazo fatal del 10 de abril, estuvo negociando a título personal con Germán Larrea para obtener los recursos. Algo pasó en el camino que condujo a que no se llegara a un acuerdo. Aparentemente, Aguirre no habría querido dar a Larrea la participación que éste quería en el proyecto. Otros dicen que quizás hubo alguna señal de la autoridad para que Larrea no se asociara en la operación.

El hecho es que sí hubo búsqueda de socios con suficiente capital para jugar, búsqueda que al final resultó infructuosa.

Francisco Aguirre se quedó con el control de Grupo Radio Centro en dos momentos.

Uno de ellos fue en 1999, cuando cuatro de los 11 hermanos de la familia Aguirre Gómez dejaron Radio Centro y concentraron sus negocios en Maxcom, la telefónica que encabezaba Adrián a quien Francisco reemplazó en la presidencia del grupo radiofónico.

El año pasado, Francisco adquirió la participación accionaria de otros cuatro hermanos: Carlos, Rafael, José Manuel y María Esther, y quedó con mayoría absoluta en el fideicomiso de control del grupo.

Como resultado del intento fallido de llegar a la TV abierta, Radio Centro sin duda va a enfrentar problemas, que probablemente le impliquen una reestructura y quizás incluso venta de activos.

Sin embargo, no puede dudarse de la viabilidad del grupo radiofónico. Todavía al final de 2013, de acuerdo con los datos de Nielsen-Ibope, tenía 55 por ciento de la audiencia de radio en el Valle de México, mientras que su competencia más cercana, Televisa-Radio estaba por debajo de 15 por ciento, y los otros grupos más abajo aún.

GRC tiene una estructura empresarial robusta, con estaciones y conductores muy bien posicionados, que permiten imaginar la permanencia del grupo.

Esta historia deja, sin duda, lecciones que el regulador y la industria deben aprender, tanto para la licitación de las frecuencias de radio que ya vienen, como para cuando se haga una nueva subasta en el caso de la televisión abierta.

Twitter: @E_Q_

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