Opinión

Hillary, Donald y sus mexican moments

 
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El futuro. El mejor escenario para Clinton es que la investigación se resuelva rápido y sin cargos, pero lo más probable es que tome tiempo, y arroje dudas sobre la campaña. (Especial)

El problema es que los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos conocen México muy bien. Lo bueno. Y lo malo.

Y esto podría ser un problema para el gobierno, especialmente para el presidente Enrique Peña y sus asesores.

Empecemos con Donald Trump, magnate inmobiliario y candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, quien tuvo un mexican moment literalmente a menos de una semana de las elecciones. Según información periodística, Donald fue demandado ante la Procuraduría General de la República por el comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, Jaime Martínez Veloz, por fraude fiscal, ya que la empresa Trump Ocean Resort vendió e incumplió la entrega de propiedades por más de 100 millones de dólares. Estas propiedades constan de lujosos condominios y un hotel, de los cuales comenzó su preventa en 2006, que supuestamente serían construidos junto con Donald Trump en playas de Tijuana.

Pero, Martínez Veloz expuso que el magnate no ha declarado ni entregado un solo centavo a las autoridades hacendarias mexicanas ya que, según la denuncia, los apartamentos se vendieron entre 350 mil y 900 mil dólares y no se especifica la suma total recaudada. En 2009 los medios de comunicación revelaron que nunca se inició la construcción y que la empresa estaba en quiebra. Además, ni Iron Gate Capital ni las filiales de Donald Trump tramitaron permisos de construcción ante las autoridades de México. Trump se deslindó de las responsabilidades diciendo que alquiló su nombre. Martínez Veloz solicitó al alcalde de Tijuana que también interpusiera una demanda contra Donald Trump a nombre de la administración local por incumplir las leyes.

Obviamente el hecho de que es un funcionario de la Secretaría de Gobernación el que está promoviendo esta demanda ante la Procuraduría, seguramente será interpretado por el candidato y posible presidente de Estados Unidos como una estrategia o “arremetida” de su amigo Enrique Peña Nieto. ¿Este caso está vigente desde 2009 y nadie le puso atención, ahora días a que se lleve a cabo las elecciones en Estados Unidos alguien del gobierno se le ocurrió poner una demanda?

Como dice el dicho, más vale tarde que nunca, pero… ¿pensaban que esta maniobra jurídica desde México afectaría al candidato Trump que, según otras notas periodísticas, no ha pagado impuestos en Estados Unidos en décadas?

Interesante sería que Donald Trump, siendo presidente de Estados Unidos, tuviera una investigación penal en la PGR, considerando que el procurador general de la República es uno de los contactos más importantes en la relación bilateral con Estados Unidos.

Veamos ahora los mexican moments de Hillary Clinton. Ella describe en su autobiografía Historia Viva su cercanía y percepciones sobre México.

Desde los 70, ella y Bill Clinton viajaban a México, incluyendo su luna de miel en Acapulco. Vivió de cerca la decisión de su esposo, como presidente de los Estados Unidos de firmar el Tratado de Libre Comercio y el rescate financiero para México en 1995. Como secretaria de Estado Hillary identificó la violencia del crimen organizado y el impacto que tenía en la democracia mexicana. Ella narra cómo “para cuando yo me convertí en secretaria de Estado, los cárteles habían hecho metástasis como organizaciones paramilitares y miles de personas morían cada año”.

Tuve la oportunidad de entrevistar a Hillary Clinton en su visita a México en marzo de 2009, donde asegura que “no hay ninguna razón por la cual los estadounidenses no sigan viajando y disfrutando México.” Pero en el 2010, funcionarios del gobierno de EU salieron a dar declaraciones para explicar los comentarios de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, donde ella compara México con la situación de Colombia de hace 20 años. El problema fundamental de lo que dijo Clinton es el uso de algunas palabras. Señaló que “estos cárteles de la droga están mostrando cada vez mayores índices de “insurgencia” Ouch… la verdad duele. Pero ella en su libro y en varias declaraciones públicas expresó respeto por el presidente Felipe Calderón y sus esfuerzos para enfrentar el crimen organizado.

Bueno, en el caso de Hillary, ya vivió el mexican moment en los peores momentos que ha tenido el país, y de hecho parecería que la historia se estaría repitiendo de nuevo en el país. Seguramente, la luna de miel entre Hillary y Enrique será corta, muy corta si ella es electa presidente.

Twitter:@Amsalazar

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