Opinión

HeforShe topará
con muro en México

Ayer por la mañana me uní al movimiento HeforShe. Fui el miembro número 22 mil 530; y la organización reportaba que de nuestro país sólo había 498 hombres inscritos.

El sábado 20 de septiembre el movimiento HeforShe, lanzado en marzo pasado, recibió un empujón de gran calidad gracias a que la actriz británica Emma Watson fue lanzada como Embajadora de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con especial énfasis en todo lo concerniente a fortalecer la equidad de género en el mundo. En su discurso, Watson reveló episodios de sexismo cuando fue adolescente, y dijo que para cuando los jóvenes varones de su generación habían alcanzado los 18 años de edad, ya no eran capaces de expresar sus sentimientos.

El movimiento HeforShe está tomando tracción en el mundo. Actores como Matt Damon buscan mecanismos para que la voz se corra velozmente y más hombres se unan a la campaña, que es justamente esa: crear un movimiento de solidaridad global que por cada mujer comprometida con promover la equidad de género, un hombre también se sume. La directora ejecutiva del tema de equidad en la ONU, la sudafricana Phumzile Mlambo Ngcuka, dijo que todavía hay 100 países en los que las leyes inhiben un involucramiento más activo de las mujeres en la vida plena de la sociedad.

Pero lo que no saben los creadores de HeforShe es que hay lugares donde aunque la legislación haya avanzado, el atraso es auspiciado por convencionalismos sociales retrógrados. Tal es el caso de México, país clasificado como el número 120 en la dimensión “participación de la mujer en la fuerza laboral”, en el más reciente reporte de competitividad global del Foro Económico Mundial.

En México es posible escuchar, como ocurrió el fin de semana, que las mujeres, como las leyes, fueron creadas para ser violadas. Ése es nuestro país: uno donde las familias más acaudaladas no requieren de leyes que las obligan a nada, porque sus costumbres dictan que las mujeres deben estar en casa, o a lo sumo en las asociaciones de padres de familia de los colegios más excluyentes por ejemplo, del poniente de la ciudad de México.

HeforShe topará con un muro enorme en México. Las clases sociales mejor acomodadas reproducen el esquema machista y sexista: lo hacen deseable, lo justifican. Las mujeres son tan partícipes como los hombres de la viralización del machismo centenario en este país. Y las de mayor poder adquisitivo son las que muestran más signos al respecto: basta verlas en los bazares navideños que están por iniciar en unas semanas o en los restaurantes de postín, desayunando a las 11:00 a.m. Ellas, son ellas, las que verán a HeforShe como una peculiar “curiosidad”. Así les conviene que sea. Y nada más.

Twitter: @SOYCarlosMota