Opinión

Hank podría hacer
un Banorte à la Santander

Conforme se perfila la casi segura posibilidad de que en los siguientes meses Carlos Hank González se haga con el cargo más importante del Grupo Financiero Banorte, en sustitución de Guillermo Ortiz, se inauguraría una de las facetas más intensas y poderosas de la banca mexicana, en la que por primera vez podríamos ver la internacionalización de un grupo financiero mexicano de gran escala, como no ha habido jamás.

Es cierto que Banorte ha tenido incursiones en Estados Unidos con su Inter National Bank, pero ha sido de forma tímida. Con Hank a la cabeza podría existir la posibilidad de que se dé una verdadera expansión del grupo financiero, tal como ocurrió con Santander bajo la tutela del recién fallecido Emilio Botín, o con BBVA de Francisco González. Vaya, hasta los colombianos del Grupo Sura de David Bojanini lograron una internacionalización poderosa, por ejemplo, al adquirir la operación de la Afore de ING en nuestro país.

Hacen falta banqueros mexicanos de escala global. Ninguno de ellos, en los lejanos años ochenta y noventa, tuvo el talante para lograrlo. Por el contrario, sumieron a la banca mexicana en prácticas crediticias de alto riesgo que derivaron en la historia del Fobaproa que todos conocemos. Pero ahora, luego de las prácticas de carácter internacional que directivos como Marcos Martínez, Ignacio Deschamps, Luis Robles, Javier Arrigunaga o Luis Peña ayudaron a estandarizar en el país, hay masa crítica suficiente para pensar que un grupo financiero mexicano puede emerger para pensar en una internacionalización de verdad.

Guillermo Ortiz cumplió la labor de cohesionar al grupo financiero durante la transición que implicaba la salida de Roberto González Barrera, que finalmente ocurrió por su fallecimiento. Pero Ortiz se enemistó con muchos, y su actitud empezó a ser vista como sumamente extraña dentro de círculos financieros internacionales, incluidos los fondos de inversión que no estaban acostumbrados a que el presidente de una empresa de esta envergadura quisiera ostentar todo el control.

Hoy Carlos Hank se puede presentar con una reputación limpia y fresca, y con la historia de éxito que logró en Interacciones. Eso legitimaría su encumbramiento en el llamado banco fuerte de México.

Al cierre del segundo trimestre de este año, Banorte reportó una cartera de crédito por un total de 434 mil millones de pesos. Es una institución reconocida, sólida, con una cartera vencida de 14 mil millones de pesos y otros 14 mil millones en provisiones. Su salud es notoria. La mesa está puesta para que Carlos Hank lo lleve a otro nivel de banca, algo que le abre la puerta para constituirse como uno de los grandes empresarios del Siglo XXI.

Twitter: @SOYCarlosMota