Opinión

Hacienda bajará hoy su estimado de crecimiento

 
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Industria.

Quizás cuando usted esté leyendo este texto, el INEGI habrá informado cuál fue el crecimiento del PIB en el segundo trimestre del año.

La estimación oportuna que dio a conocer el 29 de julio indicó un crecimiento de 1.4 por ciento anual con cifras desestacionalizadas y 2.4 por ciento con cifras originales.

El trimestre pasado, la estimación oportuna fue de 2.9 por ciento y el dato final fue de 2.8 por ciento. Es de presumirse por tanto que las cifras finales se acerquen mucho a las oportunas.

La confirmación de las cifras tiene –a mi parecer– las siguientes implicaciones:

1– Se confirmará el decrecimiento del PIB al comparar segundo trimestre contra el primero, que se ha estimado en –0.3 por ciento. En este sexenio, un comportamiento así sólo ocurrió en el segundo trimestre del 2013 y en años previos, sólo durante la crisis del 2009.

2– El sector responsable de la caída trimestral del PIB es el secundario. Aquí hay dos fenómenos claros. El retroceso del sector petrolero fue de 2.8 por ciento en el primer semestre. La explicación de este hecho es clara, por la caída de los precios del crudo. El otro corresponde al retroceso en la producción de equipo de transporte, que cayó en 2.6 por ciento. La reducción de las exportaciones automotrices en 3.5 por ciento en el primer semestre es la razón de este retroceso.

3– La clara tendencia a la baja de la actividad productiva hará indispensable que la Secretaría de Hacienda baje su estimación del crecimiento. La cifra vigente se anunció el 20 de mayo, al bajarse de un rango de 2.6 a 3.6 por ciento a otro de 2.2 a 3.2 por ciento. El punto medio del rango es 2.7 por ciento. Sin embargo, la más reciente encuesta de Banamex, indica que el consenso de los analistas es ya de 2.18 por ciento. Por esa razón, me parece que es probable que la estimación baje quizás medio punto, para ubicarse en un rango de 1.7 a 2.7 por ciento, con un punto intermedio de 2.2 por ciento.

4– El promedio del crecimiento en el primer semestre será de 2.6 por ciento. Un promedio del año de 2.2 por ciento para 2016 implica un crecimiento de 1.8 por ciento en la segunda mitad del año, la cifra más baja desde la segunda mitad del 2013.

5– La preocupación de las autoridades ya no será solamente por la estabilidad financiera, que sigue siendo prioridad, sino también el crecimiento, pues en un entorno de incertidumbre asociado a las elecciones en Estados Unidos y el alza de las tasas de interés, podría haber un impacto en el crecimiento aún mayor que el que mencionamos arriba.

6– No descarte que el día de hoy, junto con la revisión a la baja de la expectativa del PIB también se anuncien medidas para alentar el crecimiento económico, específicamente adelantando liquidez a las empresas. Dudo mucho que se anuncie alguna ampliación del gasto o reducción de la carga tributaria, pero sí mecanismos para asegurar que el dinero público que se debe a las empresas fluya con más agilidad en los siguientes meses.

7– Pese a la baja en la estimación del PIB por parte de la SHCP, aún un crecimiento de 2.2 por ciento este año, colocará a México con una de las economías de mejor desempeño en América Latina.

Twitter:@E_Q_

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