Opinión

¿Hacia una curva de rendimientos invertida?

 
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SHCP y Banxico. (Edgar López)

La curva de rendimientos gubernamentales se encuentra lo más plana que ha estado desde mediados de septiembre de 2008. Esto quiere decir que la diferencia entre la tasa a diez años y la de dos años (medida de pendiente de la curva más popular) es excepcionalmente reducida. Lo anterior ha llevado a una importante discusión respecto a la probabilidad de que se invierta (diferencia negativa), lo cual en algunos mercados ha llegado a predecir una recesión en no pocas ocasiones. Quizás este no sea el caso local. A continuación, mis reflexiones.

En particular, el resultado de la resta del nivel de la tasa gubernamental a diez años y la de dos años ha alcanzado una marca cercana a 35 puntos base (pb). Tal nivel no había sido visto en más de ocho años, de aquí que el tema se haya tornado tan relevante.

¿A qué se ha debido tal aplanamiento de la curva? Recordemos que hacia finales de diciembre de 2016 tal diferencia alcanzaba niveles ligeramente por arriba de 100 pb (236 pb al cierre de 2015). En lo que va del presente año la pendiente ha descendido primordialmente por una caída en la tasa de largo plazo en claro contraste con el año pasado cuando la pendiente descendió debido principalmente a un incremento en la tasa de corto plazo (más ligada a las alzas en la tasa de política monetaria por parte de Banxico).

Parte del descenso en la tasa de largo plazo que se ha materializado este año podría explicarse por dos factores. Por una parte, podría ser que las primas de riesgo asociadas con escenarios extremos respecto a la nueva relación económica y diplomática entre México y Estados Unidos (EU) se han relajado. Por otra parte, la tasa a diez años en EU ha descendido (referencia importante para la tasa local) ante lo que podría ser la internalización de un menor alcance en el esfuerzo fiscal expansivo anunciado por la administración Trump en EU.

Así, una curva tan plana podría ser el producto de alzas importantes en la tasa de política monetaria a nivel local durante los últimos dos años (350 pb entre diciembre de 2015 y marzo de 2017) y un claro descenso en la tasa de interés de largo plazo durante lo que va del presente año (tras una marcada alza luego de darse a conocer el resultado de la elección presidencial en EU).

¿Tal aplanamiento pronostica una recesión? Mientras que la pendiente de la curva de rendimientos ha sido uno de los mejores pronosticadores de recesión en EU, en el caso de México la evidencia no es contundente. Tomemos además en cuenta que la historia de las tasas de largo plazo en México (digamos con un plazo a 10 años) es relativamente corta (a partir del año 2001) y que en tal lapso solamente hemos tenido el episodio de la recesión global de 2009.

¿Podemos esperar mayor aplanamiento? Quizá no. Por un lado, Banxico podría estar en la etapa final de sus esfuerzos de alza en su tasa de política monetaria (quizá resten un par de incrementos de 25 pb a la par de la Fed). Por otra parte, no podemos descartar que eventos de carácter primordialmente externos podrían llegar a presionar las tasas de largo plazo al alza; por ejemplo, un incremento en los riesgos geopolíticos (tensión Corea del Norte, tensión comercial China-EU, etcétera), el calendario electoral externo y local o el repunte en riesgos asociados a la nueva relación económica México-EU en el contexto de inicio del proceso de renegociación del TLC hacia este mismo verano.

El autor es subdirector de análisis de mercados financieros locales en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter: @joelvirgen

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