Opinión

Hacer el bien y hacer negocios: objetivos compartidos

Richard Branson / Distribuido por The New York Times Syndicate


Pregunta: Mi papá tiene cáncer de páncreas y planeo crear una organización de caridad a través de la cual yo pueda ayudar a personas como él. Pero si separo las actividades rentables de las de caridad, ¿mi esfuerzo tiene probabilidad de tener éxito?

- Joseph Wanjohi, Kenia



Respuesta: Siento oír de la enfermedad de tu papá. Siempre es bueno escuchar de emprendedores como usted, que están tan interesados en trabajar en problemas sociales importantes mientras están ganando dinero; para mí, estos son objetivos y proyectos retadores y emocionantes.

¡Bien hecho por abordar un tema tan importante! Tradicionalmente, se ha pensado que los negocios y las organizaciones de caridad y sus propósitos son mutuamente excluyentes, pero esa división está empezando a disolverse. Tomemos, por ejemplo, el ascenso de B Corporations en Estados Unidos. La B es por “beneficio”: estas empresas no están en el juego solo para sacar provecho; están certificadas independientemente por el B Lab, que no tiene fines de lucro, “por cumplir rigurosos estándares de desempeño social y ambiental, responsabilidad y transparencia”. Hasta ahora, dice B Lab, ha certificado a 910 empresas de 29 países y 60 industrias.

Ya sea que decida mantener sus actividades de negocios separadas de sus esfuerzos sin fines de lucro o incorporar sus objetivos de caridad a la estructura de tu negocio, su emprendimiento puede ser exitoso. La clave parece ser encontrar un modelo de negocios que logre sus objetivos en una forma sencilla y práctica, y luego se enfoque en cumplir bien. He aquí un par de ejemplos que le inspirarán:

Lavarse las manos frecuentemente es la mejor y más sencilla manera de reducir las infecciones respiratorias y la diarrea, las dos principales causas de mortalidad infantil en el mundo, y el gigante de productos de consumo Unilever está promoviendo este hábito a través de su marca de jabón Lifebuoy. La compañía ha dirigido particularmente esta campaña a países en desarrollo como India donde, según la Organización Mundial de la Salud, más de mil niños menores de cinco años mueren de diarrea cada día; la tasa más alta en el mundo. Unilever gana dinero con Lifebuoy mientras salva vidas; un ejemplo maravilloso de un enfoque emprendedor a gran escala ante un desafío de salud pública serio.
Gandys es un ejemplo a más pequeña escala de un negocio que convierte las utilidades en buenas obras. Surtimos y usamos su edición especial de sandalias “Necker Red” en el centro vacacional cerca de mi casa. La marca fue creada por Rob y Paul Forkan, dos hermanos de Gran Bretaña cuyos padres murieron en el tsunami de 2004 cuando la familia estaba vacacionando en Sri Lanka (los niños apenas escaparon). Actualmente, están usando las utilidades de su empresa para construir un orfanato en India; los fondos también se destinarán a otros proyectos diseñados para ayudar a niños huérfanos.

Otros modelos ayudan a crear empleos o fomentar la actividad emprendedora. Virgin Unite, nuestra fundación sin fines de lucro, se ha asociado con la organización de desarrollo internacional Christian Aid desde 2009 para llevar atención médica a comunidades rurales remotas en Kenia. Los problemas de salud que van desde la malaria hasta el sida y enfermedades del sistema respiratorio son comunes ahí y a la par puede ser difícil encontrar transporte, lo cual significa que la distancia puede significar la vida o la muerte para una persona.

Nuestras organizaciones construyeron la Red de Transporte Rural para ofrecer a trabajadores del sistema de salud las motocicletas que necesitaban para recorrer las distancias requeridas. Más de 30 motociclistas están llevando actualmente suministros, atención y orientación a lugares remotos en Kenia. El elemento emprendedor de este programa es una innovación especialmente interesante. Los trabajadores del sistema de salud ofrecen sus servicios la mitad de la semana, y el resto del tiempo pueden usar las motocicletas gratuitamente para crear sus propios negocios; algunos han entrado en programas de microcrédito conforme estas pequeñas empresas han crecido. Es una situación en la que todos ganan.

Recuerde mirar externamente también; explore asociaciones con personas y organizaciones que tienen las habilidades y perspectivas que necesita. Los mejores socios quizá no sean los obvios.

Recientemente me topé con un gran ejemplo, en que SimplyHealth, un proveedor de seguros de salud, está financiando un estudio realizado por médicos de un consultorio con sede en Stowmarket, Inglaterra; académicos de la cercana Universidad Campus Suffolk, y el equipo de McLaren Applied Technologies para explorar cómo la tecnología desarrollada para monitorear los autos de Fórmula Uno puede ayudar a monitorear los niveles de actividad de las personas que tienen problemas de obesidad.

Atrévase, piense creativamente y de manera emprendedora sobre cómo alcanzar sus metas. Pudiera ser que fusionar su negocio y la organización de caridad pudiera ser la manera de avanzar, pero no lo limite a lo que otras compañías están haciendo; sus habilidades creativas de resolución de problemas pudieran llevarlo a descubrir un nuevo camino hacia el éxito.

Cualquiera que sea el modelo que decida seguir, después de que lo ponga en marcha, debe seguir preguntándose a sí mismo y a su equipo cómo sus diferentes objetivos empresariales y de caridad pueden aumentarse e influenciarse unos a otros. En Virgin, nuestro grupo de compañías trabaja cada vez más estrechamente con Virgin Unite. Al igual que todas las colaboraciones, una diversidad de perspectivas puede resultar en verdadera creatividad.

Así que pida a sus empleados con mentalidad empresarial que aborden objetivos de caridad, y a su personal de salud o sin fines de lucro que haga lo mismo con sus objetivos empresariales. Las grandes ideas surgen de unir a personas con diferentes antecedentes; quizá resulte que, en su campo, la caridad y los negocios no son opuestos.