Opinión

Hablemos de los ricos

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Diputados aprueban 'Ley Ficrea'. (Cuartoscuro)

¿De qué se trataron las campañas electorales de 2015? Dejemos de lado las elecciones locales, y preguntémonos cuál fue la discusión nacional a la hora de renovar la Cámara de Diputados. Una respuesta más o menos correcta diría que no hubo sólo un tema, que la elección estuvo lejos de convertirse en un debate con una temática clara.

En términos generales, durante las campañas algunos partidos –PRI-PAN-PRD– trataron de acreditarse supuestos beneficios de las reformas estructurales; mientras que la corrupción fue tímidamente abordada en spots del PAN; Morena insistió en que el actual régimen no funciona y ellos representan la antítesis (cualquier cosa que eso signifique); el PRI presumió reducciones en tarifas; el PVEM se apegó a sus promesas reduccionistas, etcétera.

Como no hubo una disyuntiva única, no es de extrañar que desde el 7 de junio cada partido haya intentado hacer cuentas (y cuentos) chinas a la hora de presentarse como el ganador de los comicios.

Así, dado que el gobierno federal se declara complacido por el “respaldo” de las urnas a su proyecto, lo previsible es que la administración pretenda mantener sin variación el camino que se trazaron desde el inicio, más porque junto con sus aliados el PRI tendrá mayoría en la llamada cámara baja.

¿Qué podrían hacer el PAN y/o el PRD para, a pesar del tropiezo que sufrieron, plantarse con fuerza en la Legislatura que comenzará en septiembre? El investigador Gerardo Esquivel Hernández les acaba de poner en la mesa el tema que podría devolverles el rumbo extraviado.

En su documento Desigualdad Extrema en México. Concentración del poder económico y político, Esquivel plantea la urgencia de discutir los costos sociales de tener millonarios cuyas fortunas no paran de crecer.
Lo que Esquivel nos propone es que hablemos de los ricos, de cómo ha crecido la concentración de la riqueza en México desde 1996 y de lo que ello implica.

Para tal fin, comencemos por citar algunos de los datos que ofrece Esquivel en su documento:

–En México al 1 por ciento más rico le corresponde un 21 por ciento de los ingresos totales de la nación.

–El 10 por ciento más rico de México concentra el 64.4 por ciento de toda la riqueza del país.

–La riqueza de los millonarios mexicanos excede y por mucho a las fortunas de otros en el mundo. La cantidad de millonarios en México creció en 32 por ciento entre 2007 y 2012. En el resto del mundo y en ese mismo periodo, disminuyó un 0.3 por ciento.

–La fortuna de 16 mexicanos en 1996 equivalía a 25 mil 600 millones de dólares; hoy es de 142 mil 900 millones de dólares.

–En 2002, la riqueza de 4 mexicanos representaba el 2 por ciento del PIB; entre 2003 y 2014 ese porcentaje subió al 9 por ciento.

Esquivel destaca que varias de esas fortunas surgen de la explotación de bienes públicos y que, por ende, no es de extrañar que esos actores intenten por varios medios influir en la política. ¿Remember aquello de poderes fácticos?

“Es hora de cambiar las reglas del juego, tanto económicas como políticas, que benefician a unos cuantos. La desigualdad se puede revertir a partir de la colaboración entre actores políticos, sociedad civil y sector privado. México necesita un gran pacto nacional por la IGUALDAD en donde la acción de la ciudadanía es clave para la construcción de un Estado más eficaz. México necesita un Estado que trabaje para los muchos y no para los pocos, en donde se gaste con sentido en educación, salud y servicios básicos”, expone este economista de la UNAM.

Aquí se puede descargar el estudio. http://www.cambialasreglas.org/

Twitter: @salcamarena

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