Opinión

Guerrero: elecciones sí,
pero como para qué

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Protestas desaparecidos Iguala (Cuartoscuro)

Se ha cuestionado si existen o no las condiciones para llevar a cabo la jornada electoral en Guerrero. Las familias de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, junto con el beligerante magisterio disidente de ese estado, han proclamado la imposibilidad de los comicios. En sentido opuesto, el gobierno federal y los partidos han declarado que debe haber elecciones sí o sí.

Más allá de esas expresiones, flota la incógnita sobre si en regiones de esa entidad donde la autoridad es el crimen organizado hay condiciones de seguridad para que el 7 de junio se vote la renovación de la gubernatura, del Congreso local y de las alcaldías; además, claro está, de que ese día deben ser elegidos los diputados federales guerrerenses. Esta interrogante no es una materia de corte académico: hace dos semanas una precandidata perredista fue asesinada.

Los actores políticos –es decir, partidos, gobiernos, legisladores e incluso órganos electorales–, defienden la realización de las elecciones con el argumento de que lo contrario representaría un grave descalabro democrático.

Concedido que la cancelación de unos comicios constituye una señal de que algo grave habría logrado interponerse en la normalidad democrática donde un pueblo puede elegir a sus representantes. Pero, ¿la no suspensión de los comicios es por sí mismo, en sentido contrario, un síntoma de salud institucional?

Dicho en otras palabras, ¿qué van a ganar los guerrerenses con el hecho mismo de que sí haya elecciones? Quienes resulten elegidos darán a su entidad, ¿mayor tranquilidad?, ¿progreso? ¿igualdad?

En unos días se cumplirán diez años del inicio de los gobiernos perredistas (es un decir) en Guerrero. Este mes, la ONU publicó el Índice de Desarrollo Humano para las entidades federativas, México 2015. Avance continuo, diferencias persistentes. Se trata de un reporte del PNUD que nos ayuda a dimensionar la terrible herencia del PRI en esa entidad y la incapacidad del PRD para, en una década, cambiar ahí las condiciones sociales.

Guerrero está en el sótano del desarrollo humano, sólo por encima, y no en todos los renglones, de Chiapas. A continuación varias mediciones sobre lo mal que se encuentra esa entidad:

–Los menores niveles de desarrollo en México están en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, que respectivamente se asemejan a los de Gabón, Egipto y Botsuana.

–La brecha entre el mayor y el menor índice de salud de las entidades en México es de 10 por ciento; Guerrero está, por supuesto, entre los peores estados.

–Guerrero no ha registrado mayor cambio de posición en las mediciones de 2008, 2010 y 2012, años en que se ha ubicado en los lugares 31, 30 y 31, respectivamente. En contraste, en el mismo periodo entidades como Querétaro y Campeche han subido cuatro y tres lugares.

–Si las entidades mantuvieran la tendencia de mejora en Desarrollo Humano que han mostrado en el periodo 2008-2012, Guerrero alcanzaría en 2077 el nivel que actualmente tiene el Distrito Federal.
Ese es el récord de una entidad que ha tenido elecciones e incluso (no se rían) alternancia.

¿No es tiempo de preguntarnos, elecciones sí, pero como para qué? ¿Para perpetuar el ciclo de gobernantes nuevos en instituciones inoperantes? ¿Sólo para eso? Los únicos que ganarían serían los partidos, que pueden seguir este juego de la simulación.

Cabría recordar que a finales del gobierno de Calderón hubo algunas voces que plantearon suspender en Michoacán, que ya era un estado fallido, las elecciones. Todos dijeron que no, que como país no nos podíamos permitir el lujo de suspender elecciones. El resto es historia.

Twitter: @SalCamarena

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