Opinión

Grave riesgo de más deuda y mayores tasas de interés

 
1
 

 

Billetes falsos

Es frecuente escuchar que la deuda pública de México no es preocupante porque todavía está por debajo de lo que tienen otras naciones, en las cuales llega a representar cerca del 100% de su PIB y aquí “sólo es la mitad”. Ciertamente es mucho menor que la prevaleciente en Estados Unidos o Japón, pero este análisis es incompleto porque los gobiernos de estos países pagan una tasa de interés muy cercana a cero, mientras que aquí ya está por arriba del cuatro por ciento y creciendo.

Además el monto total de la deuda pública en nuestro país está aumentando de manera relevante, mientras que en otros es estable o incluso muestra disminución. Así, la deuda del sector público, medida por medio del “Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público”, pasó de representar el 29.1% del PIB en 2007 (antes de la crisis financiera global) al 50.5% estimada para el cierre del presente año. Esto significa que en términos nominales la deuda pública histórica más que se ha duplicado en estos años.

Lo más preocupante de lo anterior es el servicio de la deuda, esto es el pago que debe de erogar el gobierno por tener este pasivo. Se estima que para el presente año este servicio puede ser cercano o superior a los 470 mil millones de pesos, cantidad muy superior a los egresos de cualquier secretaría de Estado. Además su tasa de crecimiento nominal, hasta el primer semestre de 2016, era superior al 13% y se espera que se incremente alrededor del 20% para el próximo año, esto es que sea equivalente a los 570 mil millones de pesos, lo cual lo vuelve el renglón de egresos más grande del presupuesto.

Por otro lado la política monetaria externa prevista para el corto y mediano plazos, principalmente en los Estados Unidos, es que se sigan incrementando las tasas de interés y reduciendo de manera relativa la extraordinaria liquidez generada en los pasados años. La pregunta no es si subirán las tasas internacionales de interés en el futuro, sino cuándo y cuánto. Esto elevará el gasto del gobierno mexicano, lo que propiciará un mayor déficit fiscal y aumentaría la deuda total aún más, cayendo así en un círculo vicioso de un creciente desequilibrio en las finanzas públicas.

En definitiva, existe una preocupación real en los distintos mercados financieros de que las tasas de interés internas y externas seguirán subiendo, lo que tendría un impacto grave en las finanzas públicas, sobre todo si se le reduce la calificación crediticia a México.

A los participantes en los mercados financieros no les ha convencido que el presupuesto del gobierno federal presentado al poder legislativo en días pasados sea suficiente para enfrentar este entorno externo e interno tan difícil. Esto se debe a que lo ven muy parecido a los publicados en años anteriores, mismos que no se han cumplido, ya que en todos los casos se han tenido sobregiros en el gasto público. A lo anterior habría que agregar la preocupación del resultado de las elecciones en los Estados Unidos y su posible impacto en la economía mexicana. Como respuesta se ha tenido una salida de capitales del país, lo cual está teniendo un impacto importante en el tipo de cambio.

Por lo mismo, se espera que se actúe con más decisión ante la difícil situación que puede enfrentar el país en los siguientes dos años. Es necesario que se sumen al esfuerzo nacional de austeridad a los distintos poderes autónomos, a los gobiernos de los estados y municipios y que se tomen decisiones drásticas en varias secretarías de Estado en donde se duplican funciones o se realizan actividades que ya no son relevantes. El tiempo se está acabando para tomar decisiones bien evaluadas y sin precipitaciones.

Correo:benito.solis@solidea.com.mx

También te puede interesar:

Eventos políticos externos e internos que perjudican a la economía

Impacto económico de las elecciones de EU en México

Cambia la perspectiva de la calificación de México

>