Opinión

Gobernadores que se van

1
 

 

ASF

Con estas elecciones intermedias se renuevan la Legislatura federal, muchas presidencias municipales, delegaciones de gobierno del Distrito Federal y varios gobernadores, con cambios en las tendencias electorales que se perciben claramente en la encuesta que acaba de publicar EL FINANCIERO. Respecto a los estados, se trata de gobiernos que podríamos calificar como los de las crisis, ya que entraron en 2009, en medio del problema financiero internacional, que se transformó en crisis fiscal en nuestro país, cuando fuimos la economía del llamado mundo occidental que más cayó y año en que las participaciones, alrededor de 90 por ciento de los ingresos totales de las entidades federativas, cayeron más de 50 mil millones de pesos, casi equivalentes a dos meses de participaciones.

Para su mala suerte, estos gobiernos terminan en 2015, año también de la caída del precio del petróleo a la mitad de su tendencia reciente, muy por debajo de las previsiones presupuestarias y en medio de un ajuste en el presupuesto, que por lo menos en flujo les tocará, además de que no recibirán un clavo de las coberturas del gobierno federal, y las compensaciones del FEIEF ya no les tocarán, ya que se pagan al final de cada trimestre, y por lo menos en el mes de enero, se está por encima de lo programado.

Además, este es el último año que reciben en el poder las observaciones de la Cuenta Pública 2013 que acaba de presentar la Auditoría Superior de la Federación (ASF), con un informe general más los detalles de la matriz de datos básicos y las fichas de auditoría. Tienen poco tiempo para solventar lo que les toca, pero ya no serán gobierno cuando se cierren las auditorías de la Cuenta Pública 2014 y menos de lo que les toque en 2015. Hasta 2016 se tendrán los resultados de las auditorías del año pasado y 2017 las de este año. Y subrayo, ya no serán gobierno, los funcionarios encargados de dar seguimiento a las mismas serán otros, y los gobernadores serán distintos. Vaya que ese es un problema importante para los que se van, para el cual la única vacuna es un buen ejercicio por lo menos este año, de acuerdo a la normatividad federal de los recursos condicionados transferidos, esto es aportaciones, subsidios y convenios, solventar las observaciones pendientes y en su caso reintegrar los recursos que tengan que hacer.

Ojo, hay responsabilidad de los órganos internos de control, con los reintegros y la vigilancia del destino que se les dé, pues se han dado casos de simulación en el retorno de los mismos a las cuentas concentradoras o “licuadoras” de las entidades federativas, lo que por supuesto es un delito y con el tiempo los exfuncionarios cargan con la responsabilidad y las sanciones correspondientes.

Los gobernadores actuales están a tiempo de revisar su responsabilidad en los presupuestos. Las obras que no van a concluir no tiene sentido que las inicien, con el afán de inaugurarlas; menos que sus colaboradores violen la ley con tal de satisfacer a sus jefes. Es mejor que revisen sus presupuestos y hagan un esfuerzo recaudatorio importante.

Por otro lado, no deben dejar a los que vienen la atención de los asuntos pendientes con la Auditoría Superior y con la Secretaría de la Función Pública. Vaya que se han dado sufrimientos verdaderos entre exfuncionarios, desde gobernadores hasta presidentes municipales, que después de cinco años se dan cuenta de que tienen problemas y, sea cual sea el resultado final de sus procesos, resulta muy costoso para ellos. Y el costo no es sólo monetario, también se trata de su imagen pública y familiar. Sin contar el costo de oportunidad del uso de los recursos federales para el fin para el que fueron programados.

Twitter: @davidcparamo

También te puede interesar:
Hacer sus guardaditos
2016 en las finanzas locales
El recorte al gasto estatal