Opinión

Generación de ingresos y fortaleza fiscal

La dependencia de las entidades federativas respecto de las transferencias federales es en promedio de 90 por ciento, con sus altas y sus bajas. Hay estados que se han caracterizado por su esfuerzo fiscal, como Chihuahua, Baja California, Nuevo León y el Estado de México, que han logrado reducir en momentos, esta dependencia, a 80 por ciento.

Por supuesto que su índice de fortaleza fiscal, entendido como el porcentaje de su presupuesto sobre el que deciden los congresos locales, es más alto que el del resto de las entidades federativas, sin considerar los ingresos derivados de la colaboración administrativa.

El caso del Distrito Federal es aparte, ya que esta entidad colecta más de la mitad de sus ingresos y su actual esfuerzo recaudatorio es notable. Ha sido eficiente su administración de impuestos como el predial, nóminas y el traslado de dominio, y por tanto su fortaleza fiscal es muy alta.

Todas ellas y el Distrito Federal se caracterizan por su esfuerzo fiscal, a pesar de la debilidad recaudatoria de las facultades que hoy les quedan, luego de ceder la administración de los principales impuestos al gobierno federal, a principios de los años ochenta, cuando firmaron su Convenio de Adhesión al Sistema Nacional de Coordinación Fiscal.

Hemos comentado en este espacio que tenemos un fuerte centralismo tributario más que cualquier otro miembro de la OCDE, incluido Brasil y algunos países unitarios. Los impuestos que hoy pueden cobrar los también llamados gobiernos subnacionales, tienen un reducido poder recaudatorio, como es el caso del impuesto sobre hospedaje, autos usados, anuncios, destacando el impuesto sobre nóminas y la clonadísima tenencia federal, cuya base ha sido sumamente lastimada. El DF recauda el predial, en las otras entidades, los municipios.

Por ello resulta interesante el análisis que aregional, la empresa de consultoría que fundara como director Alberto Cano Vélez a principios de siglo, hizo para el Indicador Compuesto de Capacidad para Generar Ingresos Propios 2011-2013, de las entidades federativas, en el cual destaca en primer lugar al Distrito Federal, con una ponderación de 100 por ciento, lo cual sobresale sobre el resto, siguiéndole Querétaro, Chihuahua, Quintana Roo, Campeche y el Estado de México, con 70.2, 69.7, 64.2, 61.7 y 52.8, respectivamente, en una ponderación de 0 a 100.

Por supuesto hasta abajo aparece Guerrero con ocho puntos; antes, Morelos, Chiapas, Oaxaca e Hidalgo con, 11.9, 23.1, 23.2 y 23.4 puntos, en el mismo orden. La situación de Guerrero es impresionante; en primer lugar, recordemos que es la entidad que recibe el mayor porcentaje respecto a sus ingresos de transferencias condicionadas.

Vamos hasta Oaxaca. Con uno de cada cuatro municipios del país, ha logrado avances significativos a pesar de la existencia del sistema de usos y costumbres, la permanencia por un año de la mayoría de sus presidencias municipales y la pobreza que ahí existe -igual que en Guerrero, éste con 81 municipios.

Los problemas sociales en el sur no son voluntaristas, sino reflejo de una realidad donde impera el desempleo, la informalidad y la agricultura de subsistencia.

Recientemente dimos cuenta de que en el último reporte sobre competitividad en las ciudades mexicanas, el Imco ubica con alta competitividad al Valle de México, esto es al Distrito Federal y 15 municipios conurbados del Estado de México. Monterrey pasó al cuarto lugar, claro, [por] la violencia, la crisis de las finanzas estatales (sumamente endeudado) y sin recursos propios no comprometidos.

Por ello se requiere un nuevo convenio de coordinación hacendaria que integre ingreso, gasto y deuda, de más facultades recaudatorias y responsabilidades de gasto a las entidades federativas.

Twitter: @davidcparamo