Opinión

¿Ganaron la partida Banxico y SHCP?

 
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Videgaray-Carstens.

El 17 de febrero se anunció tanto el recorte de 132 mil millones de pesos al gasto público para 2016, así como el alza de las tasas de interés en medio punto porcentual y la suspensión de las subastas predeterminadas de dólares.

En la víspera de ese día, el dólar interbancario había cerrado en 18.88 pesos y al menudeo rebasaba los 19 pesos.

A esa fecha, el dólar se había depreciado ya 8.5 por ciento en el año y era la segunda moneda más depreciada del mundo emergente.

La historia, sin embargo, empezó a cambiar entonces.

Desde aquel 16 de febrero han transcurrido exactamente tres semanas, y en ese lapso, el peso se ha apreciado en 6.4 por ciento. En lugar de enfilarse a los 20 pesos, el dólar al menudeo está por romper el piso de los 18.

¿Quiere decir esto que las medidas anunciadas funcionaron y gracias a ello, se detuvo el deterioro de nuestra moneda?

No está claro.

Otras monedas también se apreciaron en este lapso. Por ejemplo, el peso colombiano, que ganó 9.7 por ciento; el rublo ruso ganó 9.0 por ciento o el real brasileño avanzó 7.5 por ciento.

Es decir, lo que tuvimos fue un alza de las principales divisas de los mercados emergentes, y en algunos casos, incluso, ganando más que nuestro peso.

En realidad, hubo un cambio de tendencia en los mercados financieros en este lapso.

Por ejemplo, el crudo WTI cerró el martes 16 de febrero en 30.97 dólares por barril. Ayer cerró en 37.86 dólares, es decir, registró un alza de 22 por ciento.

Los principales índices accionarios también han registrado este cambio de ánimo.

Por ejemplo, el Dow Jones aumentó en 5.4 por ciento; el S&P 500 en 5.6 por ciento o el Euro Stoxx creció en 7.1 pro ciento.

El riesgo país también bajó. El indicador de seguros de incumplimiento a cinco años bajó de 220 puntos base a 173.6 puntos, en tres semanas.

Previamente, ese indicador había subido desde 172.4 al cierre del año pasado hasta un máximo de 232 puntos al comenzar febrero.

Este contexto que le describo no implica que las medidas que anunciaron Banxico y la Comisión de Cambios no sean eficaces.

Pero, hasta ahora, se han montado en un cambio de tendencia que se ha percibido en los mercados de casi todo el mundo.

No quiere decir que en los próximos meses vayamos a tener un comportamiento como el de los días recientes. Nada lo asegura.

Más bien, lo más probable es que de nueva cuenta vuelva a surgir la volatilidad.

La verdadera prueba de que el esquema de intervención anunciado es eficaz será precisamente cuando la inestabilidad vuelva a presentarse.

TAMBIÉN LOS CONSUMIDORES…
Ayer le comentamos el contraste entre las percepciones de los empresarios sobre sus empresas y sobre la situación de la economía nacional.

Bueno, pues ese contraste también se manifiesta entre los consumidores. El Inegi reportó que la percepción del consumidor respecto a la situación del país bajó 0.4 por ciento respecto al nivel de hace un año.

Pero cuando se pregunta si algún miembro de la familia está pensando comprar auto próximamente, hay 7.2 por ciento más respuestas positivas que hace un año y 2.7 por ciento más cuando se pregunta sobre la compra o remodelación de la casa.

Tenemos, sin duda, un problema serio de percepción respecto a la realidad global del país.

Twitter: @E_Q_

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