Opinión

Frijol con gorgojo

 
1
 

 

Donald Trump.

Gil no tiene palabras. Un día antes de las elecciones primarias en Nueva York, Donald Trump hizo una aparición impresionante y dijo al reconocer el trabajo de la policía y los bomberos durante el ataque a las torres gemelas: “Escribí esto desde el corazón. Porque yo estuve allá abajo y vi a nuestros policías a nuestros bomberos en el Seven Eleven, en el Word Trade Center justo antes de que se derrumbara”. Trump lo había logrado: confundir el “Nine-Eleven” con el “Seven Eleven”. Gil se pone de pie y se quita el sombrero. Nada igual en mucho tiempo.

Que nadie se escandalice, todo mundo sabe que Liópez se equivocó cuando dijo: las armas mexicanas se han cubierto de Oxxos. O bien el joven panista Anaya, cuando inflamado de fervor patrio, afirmó: el derecho al respeto ajeno es el Oxxo. Ah, y el Presidente, imponente en la ONU: México está a favor de que se apruebe el uso medicinal del Oxxo. ¿Ninguno de estos protagonistas dijo los que dice Gil que dijeron?

¿No? ¿Seguro? En fin, no nos desviemos, ni perdamos el tiempo en naderías, total, las tiendas de conveniencia seguirán ahí después del fin del mundo.

Capricho del azar

Otro insuperable hizo una aparición indómita: Fidel Castro pronunció unas palabras en la Clausura del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba: “Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo, fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás”. Fidel reconoció que tal vez sea la última vez que habla en esa sala. Gilga no ve porque tendría que ser la última vez, Castro podría hablar en su cumpleaños 120, cuando la dictadura cumpla 87 años de vida. ¿Lo dudan?

Escúchenlo: “A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos, como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos”.

Fidel tiene razón, pero por desgracia no se refería a Cuba, donde los que trabajan con fervor y dignidad no obtienen los bienes materiales y culturales que necesitan pues una dictadura de 57 años ha destruido la vida en la isla. A Gil le gusta ponerse flamígero e irascible si se trata de los Castro.

El resultado del VII Congreso fue la reelección del Presidente Raúl Castro como primer secretario de la organización. También se ratificó a José Ramón Machado Ventura como segundo secretario del partido. Lo que se llama una lección de democracia.

Gil lo leyó en su periódico Reforma y la verdad sea dicha (muletilla patrocinada por Liópez y Morena) no le asombró el hecho de que el Congreso se haya desarrollado a puerta cerrada y sin ningún acceso a la prensa extranjera acreditada en el país. La clausura ocurrió en el 55 aniversario de la victoria de Cuba en Bahía de Cochinos. Los dictadores ancianos viven de sus proezas juveniles, lo mismo Leónidas Trujillo que Fidel Castro, aunque se sabe que el primero solamente gobernó República Dominicana durante 30 años y que el segundo lleva 57 años. En fan, en fon.

Hillary

María Peña, reportera de su periódico La Opinión de Los Ángeles, el diario hispano más grande de Estados Unidos, le preguntó a Hillary Clinton sobre Ayotzinapa y los 43 normalistas desaparecidos: “Es algo indignante. Si yo estuviese en el gobierno mexicano, no descansaría hasta descubrir lo que pasó a esos 43 muchachos”.

Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: aquí hay complejidades. Si Hillary estuviera en el gobierno mexicano, Gilga propondría que le dieran el cargo de Rosario Robles, y a Rosario el de Hillary. Ya nos deben muchas los gringos, que se lleven una sorpresa. Rosario, presidenta de los Estados Unidos. Cómo la ven desde ahí, sin el menor asomo de albur electoral.

La frase de Martin Luther King espetó en el ático de las frases célebres: “Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”.

Gil s’en va

Twitter:@GilGamesX

También te puede interesar:

Miénteme más

Nadie sabe, nadie supo

¡Albricias!