Opinión

Fracasa el "jaque mate"

1
   

   

Ceteg. (Cuartoscuro)

El miembro de la CETEG muerto en el enfrentamiento con la Policía Federal cerca del aeropuerto de Acapulco, es la víctima que estaban esperando para lanzar el “jaque mate” contra el gobierno.

Ese “jaque mate” del que habló Vicente Fox hace unos días, pasa por provocar un levantamiento general contra Peña Nieto y quebrar el orden constitucional del país.

El levantamiento de Guerrero y Oaxaca, piensan, provocaría un efecto en cadena que obligaría al gobierno a dimitir.

Las primeras señales después del enfrentamiento provocado por miembros de la CETEG contra policías federales en Acapulco, dibujan un panorama diferente al que la guerrilla y los maestros calcularon.

El gobierno no se va a echar para atrás ante la embestida de la alianza magisterio-guerrilla y va a asumir su responsabilidad de hacer cumplir la ley.

Tampoco habrá un levantamiento generalizado en el país para destruir las instituciones republicanas.

Ya hay divisiones al interior de la CETEG porque los radicales (es decir, los más ultras) llevaron al enfrentamiento a sus compañeros con la intención de tener víctimas, sin posibilidad alguna de doblegar a la policía.

La reacción social no ha sido de condena al gobierno por el muerto en Acapulco, porque el país ha sido testigo de las provocaciones de la CETEG en todas sus dimensiones.

Quemaron el palacio del Congreso en Chilpancingo. Asaltaron la casa de Gobierno. Incendiaron autobuses, coches, patrullas, oficinas públicas. Saquearon comercios. Tomaron la autopista del Sol las veces que les vino en gana. Cerraron el aeropuerto una y otra vez. Se apropiaron por la fuerza de radiodifusoras. Atacaron a la policía. Quisieron entrar por la fuerza, con bombas caseras, a los cuarteles del Ejército. Secuestraron funcionarios, a empleados de empresas particulares. Robaron la mercancía de camiones de carga. Se apropiaron de las casetas de peaje y cobraron por su cuenta. Dejaron a millones de niños sin clases…

Ahora, que se les puso un alto cuando querían bloquear de nueva cuenta el aeropuerto de Acapulco, la reacción de la sociedad no ha sido de reproche a la policía, sino todo lo contrario. Gobernadores de distinto signo partidista le dieron su respaldo al Presidente para imponer la legalidad en Guerrero.

Si continúan en su aventura violenta, la reacción social va a ser de unidad en torno al gobierno. Recordemos 1994.

No tienen la posibilidad de alegar “represión” en su contra, luego de todo el vandalismo que han desatado en agravio de la población.
Lo importante es la decisión del gobierno para actuar en defensa de la legalidad y evitar que a garrotazos y pedradas se altere la vida institucional del país.

Sin exceso de fuerza, pero con toda la firmeza que el caso lo amerite, el gobierno está obligado a impedir que la CETEG y la CNTE oaxaqueña, aliadas a la guerrilla, consumen su proyecto.

En caso de que no logren tirar al gobierno, su estrategia se enfoca, como ellos mismos lo han dicho, a crear las condiciones para que no haya elecciones en esos dos estados y que gobierne “el poder popular”.
Pero ni van a tirar al gobierno ni van a hacer de Guerrero y Oaxaca “estados autónomos”. Ese “jaque mate” está condenado a fracasar.

También te puede interesar:
Lo eligió su 'dedito'
Chavismo contra el INE
La propaganda del lopezobradorismo