Opinión

Fin de semana

1
  

   

Ecuador sufrió el sismo más fuerte en cuatro décadas.(Reuters)

Para Clara, treinta años.

Un fin de semana complicado. Ya sabíamos que habría la
reunión de OPEP y amigos para intentar reducir la oferta petrolera y con ello elevar el precio del petróleo, que ocurriría el Congreso del Partido Comunista de Cuba, y que habría sesión de diputados en Brasil para votar el desafuero de Dilma. No sabíamos que habría terribles terremotos en Japón (poco antes) y Ecuador, e inundaciones en Chile. Mucho para un solo fin de semana.

La reunión de los petroleros no iba a funcionar. El costo del precio bajo para los grandes productores ronda los 300 mil millones de dólares, según estimaciones de medios, y todos y cada uno de ellos tiene graves problemas de recursos, de forma que ninguno quiere arriesgarse a perder todavía más. Irán, además, apenas acaba de entrar de nuevo al mercado, y quiere recuperar el crecimiento perdido en la última década. Una decisión de cártel depende de la capacidad que tengan sus miembros de obligar a los demás a cumplir el acuerdo. Sin esa capacidad, no hay decisión posible. Nadie puede, en este momento, garantizar que países como Rusia, Irán, Irak o Arabia Saudita cumplan nada. Menos si incluimos a Venezuela o Nigeria, que están al borde de la crisis social. Era esperable que no lograran nada, y por lo mismo que las apuestas recientes, que elevaron el precio del petróleo, se perdiesen. Seguramente veremos una semana complicada en mercados internacionales de materias primas y divisas.

En Cuba, lo relevante es el conflicto entre los hermanos Castro. Fidel, que no quiere cambiar nada, y Raúl, que quiere un pequeño capitalismo controlado para evitar la debacle. El resultado lo veremos en quién tendrá el poder a partir de 2018. Al parecer el elegido es uno de los hijos de Raúl, Alejandro, que está a cargo de Inteligencia Militar ahora. Ya veremos, porque el Congreso termina mañana, y buena parte de lo que ocurre ahí hay que adivinarlo.

El proceso de remoción de Dilma Roussef llegó al Congreso. La Cámara de Diputados debía votar a favor de la remoción por más de dos tercios de los presentes, y enviar la decisión al Senado, donde se requiere mayoría simple. De pasar ambas cámaras, Dilma debe retirarse por 180 días de la presidencia, que será ocupada por Michel Temer, vicepresidente. Posteriormente, el Senado votará si considera que Roussef es culpable de lo que se le acusa, en cuyo caso su remoción será definitiva. Ayer, domingo por la tarde, los diputados señalaron el camino de la salida a Dilma Roussef. No es sólo que se trata del segundo presidente en no terminar su mandato por esta razón en las últimas décadas, sino que se entierra al Partido de los Trabajadores, y al muy famoso Luiz Inácio Lula da Silva, el gran vendedor de ilusiones que quiso cosechar las reformas de Fernando Henrique Cardoso para él y su partido, sin agregar nada, gastando como si no hubiera mañana. Quedan de ejemplo, para quien quiera verlo.

Y no queda sino expresar solidaridad a Japón y Ecuador por los terremotos sufridos, mucho más serio el caso latinoamericano. De las tragedias originadas en decisiones humanas, seguiremos hablando.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:
La magnitud de la tragedia
Dólares comparables
Proyectando