Opinión

Fed y Banxico se alejan
en el horizonte

 
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Fed y Banxico, separados sólo por un día de operación financiera, optan por la combinación de política de tasas de referencia y tono de mensaje con quizá la menor probabilidad de mercado. El sesgo en movimientos de tasas de interés no cambia, aunque pospone una vez más. La incertidumbre financiera asociada continuará.

Desde mi lectura, existían tres escenarios relevantes para la acción de la Fed del pasado 17 de septiembre. Uno, elevar el rango de la tasa de referencia y mostrar un tono relajado (dovish). Dos, no elevar tal rango pero endurecer el tono (hawkish). Tres, no elevar el rango y ofrecer un tono relajado. Los primeros dos parecían predominar entre analistas y mercados en la proximidad de la reunión de la Fed.

Así, la Fed posiblemente ofreció la combinación de política de tasas y tono con menor probabilidad. Aparentemente los riesgos internacionales jugaron un papel central y se optó por esperar por mayor evidencia de mejoría en el mercado laboral, perspectivas de inflación y evolución de los factores externos.

No obstante, la misma encuesta de la Fed pareció acotar qué tanto fue pateada la lata hacia adelante: el consenso de miembros de la Fed continúa apoyando un escenario donde el proceso de normalización de la tasa de Fondos Federales comienza este mismo año. Los mercados no lo creyeron.

La expectativa de mercado implícita en el mercado de derivados empujó el inicio de la normalización de la Fed más allá de este año (de diciembre 2015 a enero 2016).

Con el beneficio del análisis retrospectivo, la decisión de Banxico fue muy similar a la de la Fed. Optó por no modificar el nivel de la tasa de fondeo y por ofrecer un discurso con balance más relajado respecto a lo esperado y a lo incluido en el comunicado de la reunión anterior.

El Banco Central luce más relajado respecto a la depreciación acumulada por el peso mexicano y las condiciones de mercado reinantes respecto a lo que yo esperaba. De hecho, fue muy significativa la mención a que dicha depreciación se ha revertido parcialmente en las últimas semanas, además de optar por incluir la posibilidad de que la cotización de la moneda revierta parte de su depreciación acumulada en los últimos meses como un nuevo elemento de riesgo a la baja sobre la inflación.

Si mi lectura es correcta, Banxico optó por enviar un mensaje donde no moverá la tasa de interés salvo en el caso donde la Fed lo haga o los mercados presenten tal repunte en volatilidad que pudiera poner en riesgo la expectativa de inflación o sus expectativas. Al menos en mi caso, descarto ya la posibilidad de que pueda actuarse con un perfil anticipatorio a tales eventos.

Twitter: @joelvirgen

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