Opinión

Factores externos y mercados financieros locales

 
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Grecia (Reuters)

Para nada un mes aburrido en los mercados financieros. Con poco más de diez sesiones, los mercados han mostrado una buena dosis de volatilidad durante julio. Los factores han sido predominantemente externos y el balance de los mercados locales luce mixto.

Entre los factores que han promovido un agitado julio en los mercados financieros globales, yo subrayaría cuatro:

Primero, permanece la incertidumbre relacionada con el inicio y alcance de la normalización de la Fed. Recientemente la presidenta Yellen ha manifestado su visión donde tal proceso iniciaría este mismo año –en línea con la propia encuesta entre los miembros de la Fed–. Los mercados han reaccionado de manera correspondiente, a pesar de las dudas sobre la recuperación de la economía de Estados Unidos.

Segundo, la crisis griega se recrudeció y recientemente ha mostrado una estabilización aparente. El referéndum dotó de apoyo a las autoridades griegas ante los acreedores, para luego resolver en un nuevo rescate en condiciones peores que las propuestas previo a tal consulta popular. Para muchos, incluyéndome, el nuevo acuerdo sólo “patea la lata” hacia adelante y la posibilidad de una salida de Grecia es muy alta en un plazo de uno a tres años.

Tercero, se han incrementado los riesgos asociados a la desaceleración de la economía china. El último evento relacionado se focalizó en una debacle bursátil que, aunque con un impacto limitado para la economía, generó temores relacionados con el accionar de las autoridades –que para muchos mostró una rara mezcla entre pánico innecesario y medidas de alcance limitado.

Cuarto, perspectiva de Irán contribuyendo de nueva cuenta a la oferta petrolera. Una vez alcanzado un acuerdo para su programa nuclear, la perspectiva de reincorporación en el mercado petrolero fue suficiente para promover una nueva caída en la cotización del crudo a nivel internacional.

En la parte local también han resonado eventos de carácter idiosincrático relacionados con el resultado de la primer subasta de la Ronda Uno y con temas de seguridad pública. No obstante, no ha sido posible detectar un efecto de mercado asociado a estos eventos. Los factores externos continúan predominando como catalizadores de la dinámica de los mercados financieros locales.

A manera de balance, en lo que va de julio hemos observado una depreciación acumulada del peso frente al dólar de 1.7 por ciento, muy cercana a la mediana del comportamiento de las divisas emergentes frente al dólar.

Por su parte, la bolsa local ha conseguido acumular una ganancia cercana al uno por ciento en moneda local, en contraste con una caída del índice emergente de más de dos por ciento, ligada estrechamente con el desplome bursátil en China.

La prima de riesgo país de México (CDS a cinco años) mostró un estrechamiento de 2.9 por ciento hacia un nivel de 127 puntos base, en este caso menos pronunciado que la mayoría de los referentes de emergentes.

Por último, las tasas de interés de largo plazo han mostrado una ligera caída, en contraste con otras plazas emergentes que se han visto presionadas.

Todo lo anterior dibuja un balance mixto en el comportamiento de los mercados financieros locales, así como en su contraste con otros mercados emergentes, en lo que va del mes. Queda mucho por delante y la definición de algunos de los factores externos mencionados no se vislumbra en el muy corto plazo, por lo que muy probablemente la volatilidad nos acompañe por varias semanas más.

Twitter: @joelvirgen

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