Opinión

Fabián Barba, la vocación del toreo


1


Toros

La tauromaquia acumula muchos valores que en nuestra vida diaria debemos incluir para ser mejores personas y ciudadanos. Podemos empezar por el respeto, el cual está cada vez más en desuso dentro de la sociedad a nivel mundial. El Papa Francisco durante su viaje a los Estados Unidos ha hecho una defensa y promoción de los valores universales para ser mejores seres humanos y poder vivir mejor. Este hombre está moviendo al mundo y tocando corazones de cristianos y no cristianos con el simple hecho de promover el respeto hacia los demás.

En estos tiempos donde el único valor que parece importar es el poder económico, las familias se están desgranando y esto se ve reflejado en una sociedad en la que el respeto se ha convertido en intento de imposición y, por ende, en la posible emancipación de violencia. Esta falta de respeto la vivimos a diario los aficionados a los toros por parte de los antitaurinos; muchos de ellos por pose o por conveniencia política intentan prohibir nuestro derecho al acceso a la cultura, faltándonos al respeto, y no me refiero a los insultos, que es el primer argumento de los ignorantes, me refiero a no respetar los gustos, aficiones y forma de vivir de sus semejantes.

Pero esta colaboración no tiene ningún fin moralista, sino (como cada semana) defender nuestros derechos como aficionados, promover la gran cantidad de valores que forman la tauromaquia y contar sus historias; la de Fabián Barba es una que debemos tomar como ejemplo en nuestra vida diaria.

Fabián nació en Aguascalientes y nació torero. Siendo novillero, en 1997, se gestionó la idea junto con algunos periodistas y gente del toro, de que se fuera a preparar a la Escuela Taurina de Madrid. Con mucho esfuerzo y sacrificio por parte de sus padres se consuma el plan y accede a la escuela. Su formación es recia y exigente. Consolida su vocación torera durante tres años; con enormes sacrificios es capaz de solventar sus gastos toreando novilladas sin picadores y trabajando los inviernos como albañil junto a uno de sus banderilleros. Cada lentejuela del traje de luces refleja inmensos sacrificios callados del hombre que lo porta y se juega la vida ante un toro.

Bezier, Francia, marca el debut con picadores y de manera honoraria la graduación de la Escuela Taurina de Madrid, en 1999. En aquellos años se formaba en México un proyecto que dio muchos frutos: la Academia Taurina Pastejé. El año 2000 marca el ingreso de Fabián a la academia y su formación como hombre y como torero se va consolidando. Participa con éxito dentro del Encuentro Mundial de Novilleros, de donde surgieron, entre otros, el francés Sebastián Castella y el hispano Miguel Ángel Perera, hoy toreros muy importantes.

Llega la alternativa en su tierra y en su feria; abril de 2003 es el comienzo de un nuevo capítulo en la trayectoria taurina de Fabián.
Como todo comienzo no fue fácil; dar el paso de novillero exitoso a matador de toros siempre tiene un precio de adaptación y de volver a ganarse un lugar, se empieza de cero y se miden los toreros con hombres de mayor experiencia cuyo celo profesional será siempre demostrar quién es mejor.

¿Cómo mantiene un profesional la ilusión de alcanzar algo que es sumamente complejo y casi imposible? Utilizando como base en su vida diaria los valores de la tauromaquia, teniendo la disciplina de entrenar y estar en forma física insuperable pese a no tener un contrato en puerta, y con la pasión por hacer lo que a uno más le gusta. Esto se debe aplicar a diario sea cual sea nuestra actividad. El sacrificio de estar dispuesto a asumir lo que sea con tal de alcanzar la meta.

Vinieron los triunfos en la Plaza México, en la Monumental de Aguascalientes y prácticamente en toda la República. La madurez como hombre le llevó a consolidar su vida como pareja junto a Alejandra, su mejor apoderada y su apoyo incondicional.

La profesión de torero es la más dura y difícil del mundo. Un año de triunfos puede anteceder un año de torear poco y hay que empezar de nuevo.

En 2013, Fabián y Alejandra reciben una bendición, su hijo Joaquín. Como artista y torero se le despierta la inquietud de lograr la confirmación de alternativa en Madrid. El torero sostiene al hombre y el hombre le marca el camino al torero. Empiezan las gestiones, las llamadas, las recomendaciones y mostrar la disposición y deseo férreo de lograr tan ansiada tarde de cualquier torero. En 2014 se va un mes a Madrid, a vivir a San Isidro y a mover los complejos hilos del toreo para intentar verse programado en Las Ventas. El destino nos pone las piezas de un gran rompecabezas frente a nuestros ojos; ya depende del talento de cada quien hacer con esas piezas una vida. Es así como Fabián conoce al matador hispano Lázaro Carmona, quien accede a ser su apoderado en España y juntos planean lograr la confirmación para 2015.

Llega marzo de este año y Fabián viaja de nuevo, deja a su familia en Aguascalientes, regresa en abril y torea dos tardes en la Feria de San Marcos, triunfa y de regreso a España, ahora sí con Alejandra y el pequeño Joaquín. Se va sin un contrato, vende su camioneta, junta todos sus ahorros y viaja tras un sueño y una meta. ¡Vaya valor y osadía! Pasan los meses, ni una corrida, tan sólo 11 tentaderos y cuatro toros a puerta cerrada. La ilusión y el trabajo a tope por parte de Fabián y Lázaro.

Llega la fecha, el 27 de septiembre se ve colgado en un cartel en Las Ventas de Madrid. Los fantasmas, muchos, el miedo, inmenso, pero no miedo al toro, al toro se le ama, se le respeta, ya que al final es el animal que mantiene vivo el espíritu del torero; el miedo era a no ser capaz de mostrarse y dar su mejor versión como torero.

Todo esfuerzo y sacrificio tienen recompensa, Fabián estuvo en torero. Brindó una gran actuación y logró mostrar gran capacidad torera y madurez, tras 11 años de alternativa. Testigo de honor fue el mismo José Tomás, quien estuvo en los tendidos; los profesionales del toro dieron más que su aval y la empresa dejó la puerta abierta.

Lo mejor está aún por venir. Seguramente Fabián hará el paseíllo en la Temporada Grande de la Plaza México y dará inicio un nuevo capítulo en esta interesante historia de un hombre que ha vivido bajo los valores universales del toreo y de la vida.

¡Chapó, Fabián!

Una sólida confirmación de alternativa tuvo Fabián en Las Ventas de Madrid; todo esfuerzo y sacrificio en la vida tienen recompensa.

Twitter: @rafaelcue

También te puede interesar:
Generaciones taurinas

México, país de toros
Septiembre, patria y toros